La embajada de Bulgaria en España organizó un concierto de canto lírico que mezcló zarzuelas y obras líricas búlgaras para celebrar su Día Nacional
Zarzuela y ópera búlgara: el concierto que unió a dos naciones en el Centro Cultural de los Ejércitos
Simeón de Bulgaria acompañó al nuevo embajador Todor Hristov en la fiesta nacional búlgara en Madrid
Bulgaria es una nación milenaria que tiene una relación con España mucho mayor de lo que pueda parecer. En nuestro país hay más de 110.000 búlgaros según el INE, aunque podrían llegar a los 130.000. Sus vínculos más recientes con España proceden de la «diáspora» que llegó tras la crisis económica de principios de siglo, aunque su vinculación comenzó mucho antes cuando la nación balcánica estaba bajo dominación soviética.
Nos podríamos remontar hasta el siglo VII d.C., para hablar de su fundación histórica, pero los búlgaros celebran su Día Nacional cada 3 de marzo para recordar la liberación, en 1878, de Bulgaria tras cinco siglos de dominación otomana.
En esa fecha se firmó el tratado de San Stefano que puso el punto de partida para la unificación del país. Además de las actividades que se realizan en Sofía, la embajada de la República de Bulgaria en Madrid organizó ayer un concierto lírico y un cóctel en el Centro Cultural de los Ejércitos. Los himnos de ambas naciones dieron comienzo a una celebración en la que Todor Hristov, nuevo embajador de Bulgaria en España, recordó los vínculos de amistad y la importancia de la incorporación de su nación en la Comunidad Económica Europea.
El pianista Ilia Lozanov
Entre los invitados a la celebración estuvo el Rey Simeón de Bulgaria, que vivió varias décadas en la capital de España tras sufrir un exilio forzoso tras la instauración de un régimen comunista respaldado por la Unión Soviética en 1946. Tras unas breves palabras a los asistentes, comenzó un concierto de canto lírico organizado por el prestigioso Instituto Búlgaro de Cultura en Roma que reunió piezas de Giuseppe Verdi, Federico Moreno Torroba, Parashkev Hadzhiev, Gaetano Donizzetti y Federico Mompou.
El pianista Ilia Lozanov, las sopranos Deyana Sanova y Vihra Smilkova, junto al tenor Juan Noval Moro interpretaron arias populares de La Traviata, miniaturas pianísticas de Federico Mompou, comedias líricas de la zarzuela Luisa Fernanda, el aria más famosa de Nemorino: Una furtiva lagrima y otras piezas líricas búlgaras como la aria Plegaria de Maria Desislava de Parashkev Hadzhiev.