Asistentes a la inauguración de la exposición Un año en Normandía del pintor David Hockney este miércoles en Londres.
La obra de David Hockney de 70 metros que recoge la esencia de la campiña normanda llega a Londres
El pintor británico, uno de los artistas vivos más cotizados del mundo, realizó Un año en Normandía durante la pandemia en aquella región en la que se había establecido en 2018
La última muestra del pintor británico David Hockney, uno de los artistas vivos más cotizados del mundo, que explora el paso de las distintas estaciones del año en la región francesa de Normandía entre 2020 y 2021 se ha inaugurado este miércoles en Londres.
La exposición en la galería Serpentine, presentada anteriormente en París, llega a la capital británica para exhibir el gran mural de 70 metros de longitud compuesto por más de 100 pinturas digitales en las que se muestran primavera, verano, otoño e invierno en la campiña normanda.
Hans Ulrich Obrist, el director artístico de la Serpentine, señaló que Hockney busca en Un año en Normandía que el visitante camine, «pero que luego tenga que doblar la esquina y descubrir cosas nuevas constantemente», según explicó.
Fruto de la pandemia
El pintor de 88 años, que no asistió en persona a la presentación, se mudó a Francia en 2018 y durante el confinamiento por la pandemia creó muchas pinturas de manera digital mientras se encontraba al aire libre que más tarde combinó en esta muestra. Mientras que a principios de 2020 el mundo se detenía por la pandemia de la COVID-19, Hockney continuó observando lo que le rodeaba y plasmándolo en esta impresionante obra de arte.
Las herramientas de pintura digital le permitieron reflejar la esencia de cada escena y los cambios de luz al aire libre con precisión y de forma inmediata.
Una persona asiste a la inauguración de la exposición Un año en Normandía
La muestra presenta también Otros pensamientos sobre pintura, una serie de cinco bodegones y cinco retratos pintados al óleo muy íntimos, en la que se observan las personas que lo rodean a diario, su equipo y sus amigos más cercanos.
Tras casi seis décadas de carrera, David Hockney continúa explorando el lenguaje artístico fusionando lo figurativo y lo abstracto a través de bodegones, retratos y con un enorme friso panorámico que invita a reflexionar profundamente sobre el paso del tiempo.