Dibujo realizado por la dibujante Lourdes Martín, una de las más de 200 mujeres que hicieron el trabajo anónimo en un mundo narrado en masculino, 'Las invisibles de Bruguera'
Rinden homenaje a las mujeres invisibles tras los grandes clásicos del cómic
Desde el anonimato, muchas de ellas participaron en la creación de viñetas de personajes tan populares como Mortadelo, Filemón o Sacarino
La trayectoria de la editorial Bruguera no puede entenderse plenamente sin reconocer la aportación de más de doscientas mujeres que desempeñaron un trabajo silencioso en un entorno dominado por firmas masculinas.
Bajo la denominación de Las invisibles de Bruguera, la asociación Comiqueras ha querido rescatar su memoria en un homenaje que coincide con la víspera del Día del Cómic y con el 40 aniversario del cierre de la histórica editorial.
Durante dos jornadas, entidades como Comiqueras, Tebeosfera, el Instituto de las Mujeres y el Ministerio de Cultura han organizado un programa dedicado a visibilizar a estas profesionales. Desde el anonimato, muchas de ellas participaron en la creación de viñetas de personajes tan populares como Mortadelo, Filemón o Sacarino.
Dibujo del Botones Sacarino realizado por la dibujante María José Cano
Además, tuvieron un papel clave en la elaboración de revistas dirigidas al público femenino que alcanzaron gran éxito en su momento, como Chicas, Gina, Lily o Esther, publicaciones que hoy son objeto de revisión desde perspectivas críticas contemporáneas.
Entre esas figuras destacan nombres como las dibujantes Ángeles Felices (1948), María José Cano (1954) y Lurdes Martín (1958), así como la administrativa Julia Galán (1948). Sin embargo, su caso no fue excepcional.
Ilustradoras, encargadas de portadas, montadoras, colaboradoras o trabajadoras administrativas formaron parte de una estructura en la que cientos de mujeres desarrollaron su labor sin apenas reconocimiento público, en contraste con la visibilidad de sus compañeros varones.
Según indica la página oficial del proyecto, estas jornadas son «una invitación al público general para recuperar un patrimonio que nos pertenece a todos». Y considera «vital» que «las nuevas generaciones de creadoras sepan que el noveno arte en España también fue construido por mujeres».