Escuela de pueblo de Jan Steen
Cinco singularidades ortográficas del español que lo hacen único frente a otras lenguas
El español es especial por muchas razones. Por ejemplo, su profuso vocabulario, una de las demostraciones de su particular riqueza
El español es una lengua única por muchas razones. Por ejemplo, su profuso vocabulario, una de las demostraciones de su singular riqueza. Lo hablan 600 millones de personas en el mundo con todos sus distintos acentos y formas.
Al contrario que todos los demás idiomas se escribe como se lee: la claridad fonética que es también signo distintivo. En la ortografía también se representa su distinción. Una originalidad de la que aquí se van a recordar cinco aspectos (uno se acaba de decir), habituales para los hispanohablantes mayormente desconocedores, por costumbre, de la peculiaridad de su lengua.
La «h» es muda
En este caso la propiedad no es exclusiva, sino compartida con el italiano y el francés, donde la «h» no se pronuncia. En inglés y en alemán a veces se pronuncia y a veces no, como en portugués, aunque en inglés casi siempre sí.
La RAE habla de su especialidad en los siguientes términos: «La h es la única letra del abecedario que no representa ningún fonema. Carece de valor fónico —es decir, no suena— en la mayoría de las palabras que la contienen, aunque en algunos préstamos de otras lenguas se pronuncia con un sonido aspirado, próximo al del fonema /j/. De ahí que se hable, por un lado, de «h muda» y, por otro, de «h aspirada»».
Se sigue escribiendo, pese a no pronunciarse, mayormente por razones de etimología, bien del latín (letra "f) o bien de otras lenguas.
Reglas fijas para las tildes
Otras lenguas también tienen normas para acentuar, pero no son tan claras como en español, donde está perfectamente explicado cómo, dónde y por qué una palabra debe de llevar tilde (por ser palabra aguda, llana o esdrújula, monosílabos, hiatos...).
Signos dobles de interrogación
Y también de exclamación. Es la única lengua que abre y cierra la frase con sus correspondientes signos, al contrario que en los demás, donde solo se usan los de cierre: «¿Dónde está el coche?» frente a «Where is the car?».
La letra «ñ»
Es una letra propia del abecedario español que el Diccionario panhispánico de dudas explica así: «Esta letra nació de la necesidad de representar un nuevo fonema, inexistente en latín. En cada una de las lenguas romances se fue fijando una grafía distinta para representarlo: gn en italiano y francés, ny en catalán o nh en portugués. El castellano medieval escogió el dígrafo nn, que se solía representar abreviado mediante una sola n con una rayita más o menos ondulada encima; así surgió la ñ, adoptada también por el gallego y el vasco. Esa rayita ondulada se llama tilde, nombre dado también al acento gráfico».