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Rosalía completa su «místico» 'Lux' con tres temas feministas: espiritualidad, pero menos

El corte con el tono místico del álbum se produce con Novia robot, una suerte de anuncio rítmico distópico e irónico, en mandarín y hebreo (y en reguetoniano) sobre un robot femenino «hecho para dar placer al sexo opuesto»

Rosalía durante su concierto en Madrid el 30 de marzoGTRES

Ya estaban en vinilo y CD, pero estas tres canciones se suman ahora a la versión digital. Focu 'Ranni, el primero de los temas añadidos, como la mayoría de los temas plurilingües de Lux, mezcla el español con el siciliano en una suerte de iluminación «post matrimonio y empoderante»: «No seré tu mitad ni de tu propiedad, seré mía y de mi libertad» o «ya nadie tirará arroz al cielo, ya no habrá borracheras y flores. Ya no habrá quien bendiga un amor que en verdad desconoce».

«Mi corazón nunca tuvo tus iniciales». Un mal recuerdo del matrimonio que, según dicen, se inspiró en Santa Rosalía de Palermo, una noble siciliana que renunció al matrimonio para hacerse ermitaña en el Monte Pellegrino, una historia feminista y espiritual y también radical: de espiritualidad por rechazo con la música acostumbrada de Lux que, solo unos meses después de su lanzamiento, parece envejecer más rápido de lo que se pensaba.

El corte con el tono místico y religioso del álbum se produce con Novia robot, una suerte de anuncio rítmico distópico, en mandarín y hebreo (y en reguetoniano) sobre una máquina «hecha para el placer del sexo opuesto» a la que todas son «invitadas, y quien dice invitadas dice obligadas, forzadas, rehenes, prisioneras, con cualquiera de tus compras tienes una garantía porque todo es para quedar bien y hacerte feliz...».

Aquí se dice adiós al misticismo para regresar al Motomami, casi como un truco en este añadido de tres canciones que culmina en Jeanne, quien es Juana de Arco, cantada en español y en francés, feminismo y algo más (algún guiño sutil, o no tan sutil, a la diversidad) en un «nuevo» tema feminista y espiritual como los del resto de Lux, pero menos, como si hubieran venido (las tres canciones) para rebajar la percepción mayormente (o «marketingianamente» cristiana de un álbum que se aleja de forma natural.