Montaje de Francisco Largo Caballero y Sabino Arana
La doble moral del Gobierno: ilegaliza la Fundación Franco y da ayudas a la de Largo Caballero o Sabino Arana
La institución dedicada al presidente del Gobierno durante la Guerra Civil recibe 172.000 euros en subvenciones del Estado y la del fundador del PNV casi 50.000 euros, que se suman al medio millón que aporta la Diputación Foral Vizcaya
Acabar con la Fundación Francisco Franco es una de las máximas del Gobierno, que lleva años instrumentalizando la Ley de Memoria Democrática. El pasado 14 de abril, el Ministerio de Cultura de Ernest Urtasun elevó a la Justicia la petición de extinguir la institución, culminando así un periplo de casi cuatro años. Durante ese periodo, otras fundaciones (afines a la izquierda), de reconocidos asesinos como Francisco Largo Caballero o racistas declarados como Sabino Arana, han recibido ayudas del Estado por valor de 218.739 euros.
Una doble moral que evidencia contradicciones y se ampara en la Ley de Memoria Democrática, una norma que, según sus críticos, pretende borrar hechos contrarios a los intereses del actual poder.
Montaje de Largo Caballero y Sabino Arana
En la citada ley se recoge que concurrirá causa de extinción cuando las fundaciones no persigan fines de interés general. «A estos efectos se considera contraria al interés general la apología del franquismo, que ensalce el golpe de Estado y la dictadura o enaltezca a sus dirigentes», señala el texto.
La realidad resulta reveladora. La disposición, lejos de ser imparcial, deja fuera a las víctimas de la Segunda República y del Frente Popular. Francisco Largo Caballero, como presidente del Gobierno durante la Guerra Civil, es señalado por su responsabilidad política en los asesinatos ocurridos bajo su mandato, en particular las matanzas de Paracuellos en 1936.
Las ayudas a la Fundación Largo Caballero
La existencia de una institución cultural que ensalza la figura de Largo Caballero no parece contravenir el interés general ni blanquear asesinatos. La Fundación Largo Caballero permanece activa y su extinción ni siquiera está sobre la mesa. Más aún, desde 2022 ha recibido 11 ayudas del Gobierno que suman 172.674,86 euros.
Las subvenciones proceden de varios ministerios. De acuerdo con el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas, el Ministerio de Cultura ha concedido cuatro ayudas destinadas a la digitalización y preservación del patrimonio, así como a la mejora de instalaciones y equipamiento de sus archivos.
El Ministerio de Memoria Democrática fundamenta sus ayudas en actividades relacionadas con la atención y el apoyo a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. No todas las víctimas gozan del mismo reconocimiento, pese a que los historiadores cifren en unas 50.000 las personas fallecidas por la represión en la zona republicana.
También destacan las concedidas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, orientadas a financiar actividades de promoción y gastos de funcionamiento de la economía social.
Los 'escape room' de la Fundación Sabino Arana
Sabino Arana fue un escritor e ideólogo racista, machista y xenófobo que fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Está considerado el padre del nacionalismo vasco contemporáneo y se caracterizó por un fuerte antiespañolismo ideológico.
Lo que él intentó quitar a España, hoy el Estado se lo devuelve con un total de ocho ayudas que ascienden a 46.064,13 euros en menos de cuatro años. Las subvenciones del Ministerio de Cultura se contemplan como «gastos de funcionamiento de fundaciones y asociaciones vinculadas con partidos políticos con representación en las Cortes Generales que realizan actividades de estudio y desarrollo del pensamiento político y social».
El Ministerio de Asuntos Exteriores, el otro que ha concedido ayudas a la Fundación Sabino Arana, se ampara en convocatorias de subvenciones para la realización de actividades en el marco del Plan Director de la cooperación española a fundaciones y asociaciones dependientes de partidos políticos.
La entidad que honra la figura de Arana también ha recibido ayudas del Gobierno local y autonómico. Destacan sobremanera las subvenciones de la Diputación Foral de Bizkaia, que suman 395.633,20 euros en tres años.
Las ayudas se destinan a proyectos culturales y a actividades para la promoción, difusión o normalización del uso del euskera y, como colofón, a una subvención directa de 20.000 euros para la financiación parcial de dos escape room en 2023.
Un esquema de ayudas que reabre el debate sobre la coherencia de los criterios aplicados en materia de memoria histórica y el papel del Estado en la gestión de su propio relato, mientras se impulsa la posible extinción de la Fundación Francisco Franco bajo esos mismos parámetros.