La cogida de Morante
Morante de la Puebla evoluciona estable en la UCI y sin fiebre
La cornada, de diez centímetros en el recto, fue calificada de «muy grave», aunque el diestro muestra una leve mejoría tras la intervención y el traslado al Hospital Viamed-Santa Ángela de Sevilla
La cogida de ayer a Morante de la Puebla mantiene en vilo a la tauromaquia. La cornada, de diez centímetros en el recto, fue calificada de «muy grave» por el cirujano de la plaza, Octavio Mulet, aunque todo apunta a una leve mejoría del diestro.
La rápida intervención y el inmediato traslado a la UCI del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz han sido cruciales. Fuentes de su entorno aseguran que se encuentra estable y sin fiebre, aunque sigue dolorido cuando los calmantes pierden efecto.
Morante de la Puebla sufre una cogida en el segundo toro de su última corrida en Sevilla
El suceso dejó un sabor agridulce en el coso sevillano, donde el diestro brillaba en su tercera comparecencia en la capital andaluza. La incertidumbre rodea ahora a la figura de Morante de la Puebla, uno de los nombres propios de la temporada de 2026.
La zona en la que recibió la cornada complica su evolución a medio plazo y podría retrasar su regreso a los ruedos. El riesgo de infección preocupa en el entorno taurino, aún bajo el impacto del percance. Los expertos evitan aventurar plazos para su reaparición.
El próximo compromiso que figura en su agenda es el 10 de mayo en Valladolid, junto a Roca Rey y Juan Ortega. Sus siguientes citas, el 15 y 16 de mayo en la Feria del Caballo, en Jerez de la Frontera, habían colgado ya el cartel de «no hay billetes».
El foco se desplaza ahora del ruedo al hospital, a la espera de una evolución que marque los tiempos de un regreso aún incierto. Por encima de cualquier compromiso, prima ahora su salud y una evolución favorable, muy por delante de su regreso a las plazas.