Morante, con la capa ante el primer toro de la tarde
Morante pide el alta voluntaria para seguir recuperándose en casa tras sufrir una grave cornada
Los médicos preferían que el diestro permaneciera unos días más ingresado
El diestro José Antonio Morante de la Puebla ha abandonado este viernes el hospital Santa Ángela de Sevilla, donde se encontraba ingresado desde el pasado lunes tras sufrir una grave cornada que le perforó el recto.
Sin embargo, aunque la recomendación de los médicos era que permaneciera unos días más ingresado, Morante ha solicitado el alta voluntaria para seguir recuperándose en su casa. «Morante tiene una cornada complicada por el sitio y la afectación de órganos. Es una cornada muy compleja, pero la operación fue muy bien. Nos hubiera gustado que se quedara ingresado dos días más, pero él quería irse a casa», ha asegurado Octavio Mulet, el cirujano que le atendió.
Por su parte, el apoderado del diestro cigarrero, Pedro Jorge Marques, ha señalado que, aunque la evolución del torero es positiva, «la idea es ir viendo cómo transcurre la recuperación y, según veamos, decidiremos dónde vamos».
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«José Antonio está muy animado dentro de la importancia que tiene este percance; la cornada es la que es, pero, al no presentar fiebre ni mayores complicaciones, hemos decidido marcharnos a casa para ir cogiendo fuerza y afrontar lo que nos queda», ha añadido el apoderado.
Marques ha renunciado a marcar plazos de recuperación o fechas concretas de reaparición. «Es que no tenemos ni idea y el médico tampoco lo ha dado», ha subrayado, para añadir que todo transcurrirá «en función de cómo se vaya encontrando».
«No se trata de dramatizar, pero se trata de una cornada en un sitio muy delicado y que presenta un alto riesgo de infección», ha indicado Pedro Marques, que ha resaltado la atención y dedicación de Mulet: «Ha sido impecable, todo indica que lo que se ha hecho se ha hecho bien y eso nos permitirá acortar un poco los plazos».
El torero se encuentra animado y comunicativo, recibiendo las numerosas muestras de afecto de los compañeros, aficionados y admiradores. «Él asume todo esto con absoluta normalidad, conoce perfectamente la gravedad del percance, pero lo lleva con buen ánimo», ha afirmado Marques.