Los cuadros de Lucas Valdés
Regresan a Sevilla dos cuadros de Lucas Valdés desaparecidos desde 1929
Las obras barrocas, vinculadas al Hospital de los Venerables, fueron localizadas tras décadas en paradero desconocido y vuelven a su emplazamiento original en el centro histórico
La Archidiócesis de Sevilla ha incorporado a su patrimonio dos pinturas barrocas de Lucas Valdés que habían desaparecido del inventario público desde principios del siglo XX. Las obras han sido restituidas al Hospital de los Venerables, en pleno centro histórico de la ciudad, tras un proceso de localización y recuperación que se ha prolongado durante años.
Se trata de dos óleos sobre tabla de pequeño formato, con escenas del Antiguo Testamento: Sansón sacando el panal de la boca del león y David recibe de Aquimelec los panes de la proposición. Ambas piezas, vinculadas a la Escuela Sevillana del XVII, formaban parte del conjunto decorativo original del templo.
Su ejecución se sitúa entre finales del siglo XVII y el año 1700, en paralelo a la conclusión de las obras del propio Hospital de los Venerables y a la instalación del retablo mayor diseñado por Francisco de Barahona, en el que participó Lucas Valdés.
iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes
Las pinturas aparecen documentadas en inventarios históricos del edificio como parte del programa iconográfico del altar mayor. Permanecieron en su ubicación original durante décadas hasta que, a finales del siglo XIX, fueron trasladadas a la sacristía con motivo de una reorganización del espacio litúrgico.
Ya en el primer tercio del siglo XX, el historiador del arte Diego Angulo llegó a verlas en el interior del templo, antes de su traslado a la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. A partir de ese momento se perdió su rastro, y durante décadas se asumió su desaparición, probablemente integradas en alguna colección privada.
El redescubrimiento ha sido posible gracias a la labor conjunta de la Archidiócesis, la colaboración de los últimos propietarios y la intervención de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional. Tras casi un siglo fuera de su emplazamiento original, las obras regresan ahora al Hospital de los Venerables, donde vuelven a integrarse en su contexto histórico y artístico.