A hombros Samuel Navalón en la Feria de Hogueras de Alicante
Con un cartel de diestros jóvenes, mínima exigencia del público
Samuel Navalón cruza a hombros la Puerta Grande de la Plaza de Toros de Alicante
Con unos carteles atractivos y la actual moda de los toros (¡gracias, Urtasun!), la Feria de Hogueras de Alicante, que tiene tan gran tradición, está atrayendo a mucho público. Se ha presentado esta Feria como un homenaje al maestro Luis Francisco Esplá; tiene el aliciente de que el ídolo alicantino actual, José María Manzanares, va a matar toros de Victorino Martín.
Esta tarde, la empresa ha demostrado tener cintura al retrasar el festejo una hora, para que no coincida con el partido de fútbol de España en el Mundial. Como tantos españoles, yo soy aficionado a las dos cosas y lo agradezco. Felices por el triunfo de España, los aficionados acuden en buen número a la Plaza, dispuestos a conceder trofeos, en cuanto haya la menor oportunidad.
Los toros de El Puerto de San Lorenzo (y de La Ventana) siguen siendo favoritos de las figuras, aunque dieron mal juego en Las Ventas, quizá por el volumen que en esa Plaza se exige. En Alicante, esta tarde, se mueven mucho pero de forma desordenada. Con gran entrega, Samuel Navalón corta dos orejas y sale a hombros. Marco Pérez se queda en una. A Víctor Hernández le toca el peor lote.
Sorprende a primera vista que encabece el cartel Víctor Hernández. Coinciden tres toreros jóvenes, algo que debo aplaudir. También es cierto que Víctor ya no lo es tanto: tiene 28 años aunque ha despuntado últimamente. En San Isidro, ha dejado buena impresión –salvo la espada– por su valor estoico y su toreo vertical. Al verlo torear, más de una vez siento miedo, por el riesgo evidente de su estilo: algo que merece todos los respetos pero que debe ir perfeccionando, con la experiencia en los ruedos.
El primer toro embiste a su aire, sin fijeza alguna, quizá por un fallo en la vista. Huyendo, derriba al picador de reserva. Víctor, muy firme, se queda quieto aunque el toro se quiere ir, al final del muletazo. Se ha puesto en el sitio, ha tenido mérito pero pincha, su punto flaco.
El cuarto embiste rebrincado, descompuesto. Víctor comienza de rodillas, por alto: así, no lo sujeta. Ya de pie, aguanta pero el toro se raja del todo y surgen desarmes. Deja un espadazo vertical, alargando el brazo. Ha tenido el peor lote pero hay que procurar darle a cada toro la lidia adecuada.
Me alegra ver de nuevo al valenciano Samuel Navalón, que ya me impresionó gratamente, de novillero. Un muy grave percance interrumpió su carrera. Ha logrado superarlo, le he visto a buen nivel en Fallas, donde triunfó rotundamente, y también en San Isidro.
Recibe con largas de rodillas y buenas verónicas al segundo, largo y alto. que mansea en varas y flaquea. Con un toro manejable pero que no humilla, los muletazos cambiados por la espalda no son los adecuados. Mete al toro fácilmente en la muleta; su entrega conecta con el público. Entrando muy recto, deja una estocada rotunda y corta dos orejas (la segunda, generosa, porque no ha cuajado la faena).
Sale a redondear el triunfo en el quinto: traza buenas verónicas pero el toro embiste muy desigual. Comienza de nuevo de rodillas; ya de pie, intenta mandar pero el toro protesta, va a peor, le hace pasar algún momento de apuro. Mata a la segunda. Sale a hombros.
Samuel Navalón, con el quinto de la tarde
El salmantino Marco Pérez fue un niño prodigio y está enlazando éxitos, como matador. Más que los trofeos, me interesa comprobar la evolución de su toreo.
El tercero humilla pero se va, distraído; se mueve mucho pero sin fijeza. Comienza Marco de rodillas, por alto. Ya de pie, liga muletazos con facilidad pero el toro huye, a la salida de los naturales. Acaba el diestro haciendo la noria, un recurso fácil. Logra la estocada y corta la oreja. No me gustan nada los gestos, diciendo a su cuadrilla o a los mulilleros que aguanten, para ver si le conceden otra.
Recibe al último con una larga de rodillas que acaba en un enganchón, desarme, caída del toro y vuelta de campana. El animal es muy flojo: en un muletazo por alto, se desploma. Recurre al arrimón y a los desplantes, de cara a la galería. Mata a la segunda. No entiendo los gestos de sorpresa cuando el Presidente no concede la oreja, después de una faena que se ha quedado muy a medias.
Más allá de los trofeos, creo que Navalón tiene capacidad, intenta dominar al toro y le funciona la cabeza. Debe liberarse de modas actuales.
Los tres diestros han pecado de lo mismo: con toros sueltos, que quieren huir, dejarlos pasar, con pases vistosos, en vez de sujetarlos: lo acaban pagando porque, con esa lidia, las faenas no cuajan. No me gusta que algunos traigan la faena hecha desde el Hotel. Menos todavía me gustan los improcedentes gestos, de cara a la galería. Y lamento muchísimo que la Plaza de Alicante, por la que tanto cariño siento, haya caído en tan escaso nivel de exigencia.
FICHA
- Plaza de Toros de Alicante. Feria de Hogueras. Domingo 21 de junio de 2026.
- Toros de El Puerto de San Lorenzo, con movilidad pero embestidas muy desiguales, y de La Ventana del Puerto (1º y 6º), deslucidos y flojos. Casi seis mil espectadores.
- VÍCTOR HERNÁNDEZ, de azul y oro, pinchazo, estocada desprendida y perpendicular y dos descabellos (saludos). En el cuarto, estocada vertical y dos descabellos (aviso, saludos).
- SAMUEL NAVALÓN, de sangre de toro y oro, estocada y descabello (dos orejas). En el quinto, pinchazo, estocada caída y dos descabellos (saludos). Sale a hombros.
- MARCO PÉREZ, de lila y oro, estocada (aviso, oreja y petición de la segunda). En el sexto, pinchazo, estocada y descabello (saludos).