Imagen de un termómetro en París, Francia
El español desde dentro
¿Se dice «el calor» o «la calor»? Y otras curiosidades del español que vuelven con el verano
Las estaciones no solo traen con ellas cambios meteorológicos sino que, además, fomentan el uso y creación de expresiones comunes
llega el verano y con él su primera ola de calor en España y los españoles no paramos de oír: ¡menudo calor hace! o ¡mala calor estoy pasando! Pero ojo, ¿son correctas ambas formas, tanto en masculino como en femenino, para expresar el calor extremo que estamos sufriendo? Se trata del debate lingüístico común de temperada pero El Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE es claro al respecto: «Su uso en femenino, normal en el español medieval y clásico, se considera hoy vulgar y debe evitarse». Así, frente a las personas que defienden 'la calor' y siguen usándala años tras año pero que a otros tanto molesta solo queda explicarles que aunque en su día fue correcto, hace muchos siglos, hoy en día es preferible usar la forma masculina 'el calor'.
No tanto así con otro dilema de género también típico del verano: ¿'el mar' o 'la mar'? En este caso ambas formas sí son consideradas correctas por la RAE ya que 'mar' es considerado un sustantivo ambiguo. La forma masculina es la estándar y de uso general: «Me encanta el mar»; y la femenina queda relegada más al lenguaje marinero y a las expresiones fijas como 'hacerse a la mar' y al ámbito literario, sobre todo en poesía. Pero para que no te surja nunca más la duda lingüística, solo basta recordar algunos de los versos de Rafael Alberti en su obra Marinero en tierra en donde el poeta juega con ambos géneros para expresar la nostalgia que siente al estar lejos de la costa:
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste del mar?
En sueños, la marejada me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste acá?
«Estoy achicharrado»
¿Y qué pasa con la expresión tan nuestra para decir que estás a punto de morir de calor y que también empleamos en muchas ocasiones en verano? ¿De dónde surge ese verbo? Su origen es curioso y cabe resaltarlo. El verbo achicharrar proviene de la onomatopeya repetitiva «chich, chich», que imita el sonido chisporroteante que hacen los alimentos al freírse o quemarse en aceite caliente. De la onomatopeya nace el sustantivo 'chicharrón', en referencia a los restos de piel o carne de cerdo fritos hasta quedar crujientes y tostados, y del sustantivo surgió el verbo 'chicharrar' que ha pasado a ser 'achicharrar' (quemar algo) para añadirle énfasis a la acción.