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Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

También triunfa en Gijón Roca Rey

Casi llena la Plaza y sale a hombros, con muy manejables toros de El Puerto de San Lorenzo

Act. 16 ago. 2026 - 22:25

Andrés Roca Rey sale a hombros tras cortar dos orejas en su primer toro durante el festejo de la Feria taurina de Begoña

Andrés Roca Rey sale a hombros tras cortar tres orejas en su actuación estelar en el festejo de la Feria taurina de BegoñaEFE

Continúa en Gijón la agradable temperatura; la niebla matinal, ese símbolo tan asturiano, según Fernández Avello; la fresca humedad del suave orbayu…Los aficionados continuamos hablando de lo que hizo Morante, aunque parecía no recuperado del todo de su dolencia: una auténtica obra de arte, con el toro que se movía y con el que se paró.

Es verdad que, en la mayoría de las Plazas, torea Morante toros chicos y cómodos : exactamente igual que las demás primeras figuras. Pero también es cierto que le da a cada toro la lidia adecuada, según sus condiciones; que no recurre esos efectismos que hoy se han generalizado, para buscar el aplauso fácil. Ver en Gijón cómo provocaba la embestida de su segundo toro, un marmolillo, y cómo la vaciaba luego hacia dentro, enroscándoselo a la cintura con serenidad, sin aliviarse, era un ejemplo claro de la sencilla belleza que posee el clasicismo.

Con Roca Rey y un cartel de figuras, casi se llena la Plaza de El Bibio. ¿Quién decía que en Asturias no existe afición a los toros y que una buen cartel no atrae muchos visitantes?

Los toros salmantinos de El Puerto de San Lorenzo y La Ventana de El Puerto, de encaste Atanasio-Lisardo, no han dado últimamente buen juego en Las Ventas; quizá, por la exigencia de volumen y de kilos que allí existe. Esta tarde, sí han tenido nobleza y movilidad, han facilitado el triunfo de los toreros.

Sólo Roca Rey ha aprovechado a fondo a su primero, al que cortado dos orejas, dentro de su línea espectacular. Una más ha obtenido en el último, al que no se ha impuesto del todo. Ha salido a hombros. Talavante ha logrado un trofeo, sin apretar de verdad el acelerador; Juan Ortega, otro, por una buena estocada, sin verlo muy claro.

Lleva buena temporada Talavante, con bastantes trofeos. Suele sorprender a los públicos por su facilidad para improvisar suertes singulares : recibir a los toros con faroles de pie, arrucinas… La tarde anterior, en San Sebastián, no cortó oreja y sufrió una voltereta.

Alejandro Talavante toreando

Alejandro Talavante toreandoEFE

El primero se mueve mucho, humilla, repite. Talavante aprovecha su nobleza para correr la mano al natural. Por la derecha, el toro va todavía mejor. La faena es pulcra, fácil, vistosa, con más oficio que real compromiso. Deja un pinchazo hondo en lo alto y descabella: todo aceptable, sin excesos. La nobleza del toro pedía más.

Recibe Talavante con sus usuales faroles de pie al cuarto, que cumple en varas. Después de hacer el poste, se doble bien a dos manos por bajo y el toro responde con nobleza: repite, se abre, le deja estar a gusto por los dos lados. Vemos otra faena sólo correcta con un toro muy manejable, que permitía más, rematada con un gesto triunfal. Mata con su conocida facilidad: bondadosa oreja.

Sorprende a algunos que Juan Ortega toree antes que Roca Rey: aunque su carrera es más breve, tomó antes la alternativa, va a cumplir los treinta y seis años. Los aficionados suelen emparejarlo con Aguado, por la estética sevillana, pero Juan parece más trianero, por su arrebato. Logra a veces lances y muletazos de gran pureza pero le cuesta redondear faenas.

Esboza algunos lances buenos de salida en el segundo aunque el toro sale suelto y a veces se cuela; va de largo al caballo, parte la puya pero sale huído, mansea. El caballo del picador se cae y Roca le hace un buen quite. El toro se duele en banderillas, se mueve pero rebrincado. Hacer la estatua en tablas no ayuda a sujetarlo; dejarlo pasar por alto, rodilla en tierra, tampoco. Cuando el diestro se mete en su terreno, el toro saca casta y repite: algunos naturales limpios tienen emoción además de estética, conectan con el público . Sin embargo, la faena es desigual, se desarrolla en muchos terrenos (acaba en chiqueros) y con estrategias muy cambiantes , como si el diestro no tuviera claro lo que el toro necesitaba. Mata a la segunda y saluda una ovación.

Recibe Ortega con lances de estética barroca, trianera, al quinto, que cumple bien en el caballo, no aprieta a los banderilleros. Es bondadoso pero flaquea, queda corto y transmite poco. Las caídas del toro deslucen el aceptable trasteo pero al guiso le falta sal. Como el toro queda corto, desarma y se queda con un jirón de la muleta en el pitón izquierdo: ovacionan al diestro cuando se lo quita, con la mano. (A los públicos les gustan estas anécdotas). Acaba con unas inesperadas manoletinas y un desplante de rodillas. Lo mejor: la buena estocada, premiada con una benévola oreja.

Juan Ortega ante su primer toro

Juan Ortega ante su primer toroEFE

Roca Rey sigue atrayendo al gran público, incluídos los jóvenes, y cortando trofeos casi todas las tardes, dentro de su línea: capacidad, valor, ambición… Menos me gustan los efectismos con los que asusta al personal y que ha contribuído, como primera figura, a poner de moda: muletazos cambiados de rodillas, arrimones, bernadinas finales… Por imitarle, hoy son muy pocos los diestros que no lo hacen: Morante, Urdiales… Eligió para esta temporada a unos nuevos apoderados de gran experiencia, los Lozano: no advierto que eso haya traído cambios en su estética, salvo los intentos de torear mejor con el capote.

Vi a Roca Rey triunfar en Pontevedra, la semana pasada: cortó dos orejas que pudieron ser más, si acierta con la espada: suele ser un cañón pero a veces se atranca con el descabello. (Eso le ha pasado el día anterior, en San Sebastián, donde escuchó avisos). A pesar del éxito, le vi serio. En su reciente conversación con Pérez Reverte, parecía más reflexivo que feliz.

Intenta torear a la verónica , cargando la suerte, al tercero, que acude veloz al piquero de reserva, sale muy suelto y embiste luego al otro caballo. Como el toro tiene muchos pies, deja un gran par Fernando Sánchez, que esta tarde va de tercero con Roca Rey. No sorprende su comienzo de faena: de largo, en el centro, de rodillas, con muletazos cambiados y arrucinas. Es un inicio explosivo, que pone al público en pie. El toro se mueve mucho y embiste con nobleza pero quiere irse. Acierta Andrés al llevarlo al centro aunque el animal acaba refugiándose en tablas. Recurre a un muletazo de rodillas y al arrimón, con el toro ya parado. Pincha en hueso antes de la estocada, con su certera técnica de dar un toque brusco con la mano izquierda, para que el toro descubra : dos orejas. Aunque quería irse, el toro ha embestido con alegría y nobleza; el público ha estado entregado a los alardes de dominio y valor del peruano.

En su línea actual, Roca Rey intenta torear con clasicismo a la verónica al último toro, que acude al caballo con bravura. Lo pica bien Sergio Molina . Se astilla los pitones cuando lo llaman del burladero, algo que debe evitarse. El toro es pronto, bravo y noble: el mejor de una buena corrida. Dos desarmes interrumpen la faena , a los sones del precioso pasodoble Suspiritos de España. Se esfuerza Andrés en conducir con mando las encastadas embestidas, en un trasteo no siempre limpio pero sí emocionante. Suena el aviso antes de entrar a matar, cosa que logra a la segunda: oreja y gran ovación al bravo toro, en el arrastre.

Una tarde más, el bondadoso público sale contento del coso de El Bibio: ha visto cinco orejas y una salida a hombros. De nuevo ha acertado el empresario Carlos Zúñiga al elegir unos toros que facilitan el éxito de los diestros. Con reses tan colaboradoras, se han quedado a mitad de camino las faenas de Talavante y de Juan Ortega. Roca Rey ha arrasado con su estilo, en el primero, pero no ha logrado imponerse del todo al último.

Mantiene Roca Rey su puesto como ídolo taquillero. Lo de Morante, el día anterior, fue otra cosa…

Ficha:

  • Gijón. Feria de Begoña. Plaza de El Bibio. Domingo, 16 de agosto de 2026. Casi lleno.
  • Toros de El Puerto de San Lorenzo (1º y 6º) y La Ventana de El Puerto: todos, con movilidad y nobleza, muy manejables. El mejor, el sexto.
  • ALEJANDRO TALAVANTE, de nazareno y oro, pinchazo hondo y descabello (silencio), En el cuarto, estocada (oreja).
  • JUAN ORTEGA, de purísima y oro, pinchazo y estocada (saludos). En el quinto, buena estocada (oreja).
  • ANDRÉS ROCA REY, de blanco y oro, pinchazo y estocada (dos orejas). En el sexto, pinchazo y estocada (aviso, oreja). Sale a hombros.

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