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Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, Rosa Montero y Miguel Ríos

Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, Rosa Montero y Miguel RíosMontaje de Paula Andrade

El silencio de Zapatero respecto a Maduro es el mismo silencio de los de «la ceja» respecto al expresidente

Artistas como Almodóvar o Serrat, siempre prestos a denunciar y a unirse contra la «injusticia», en este caso no han encontrado el lugar, ni el tiempo, ni la forma para expresar su rechazo a la emergencia democrática venezolana a la que contribuye su adorado político

Entre los artistas y personajes de «la cultura» solamente Rosa Montero, no precisamente una artista de la ceja, al menos con posterioridad, por sus críticas a Zapatero respecto a su posición en Cuba en el pasado, por ejemplo, se ha atrevido en estos días a denunciar el silencio vergonzante del expresidente con la situación en Venezuela.

El caso ha adquirido una gravedad inusitada después de que Maduro se haya autoproclamado reelegido presidente de Venezuela, a pesar de que los resultados electorales, las actas que se ha negado a publicar, le hayan dado la victoria al candidato Edmundo González, al que el gobierno español ha ofrecido asilo (con la colaboración de Zapatero), en vez de oponerse a la intolerable anomalía democrática.

El famoso gesto de la ceja

Antes de esta situación política indigna, corrupta y totalitaria, Zapatero, amigo personal de Maduro, se dedicaba mayormente a blanquear el régimen de quien definitivamente se ha manifestado como un dictador, sin que ninguno de sus antiguos apoyos de la cultura, todos aquellos que se sumaron en aquella campaña donde se hacía con el dedo el famoso gesto de la ceja del entonces presidente español, se haya manifestado en contra.

Hace unas semanas, Zapatero celebraba junto a Juan Carlos Monedero el falso triunfo de Maduro en las elecciones venezolanas que se han revelado como un enorme fraude democrático ante el que Zapatero guarda silencio. Un silencio indecente, tan despreciable como el que guardan sus antiguos fieles de «la cultura».

El mismo silencio infame

No se ha visto a Joan Manuel Serrat desmarcarse, ni siquiera manifestarse, al respecto del innoble comportamiento de aquel para el que compuso expresamente la música (con letra de Benedetti) en aquella Plataforma de Apoyo a Zapatero que hizo famoso el signo de la ceja. Tampoco sus amigos Víctor Manuel y Ana Belén. Ni Miguel Ríos, Miguel Bosé, Joaquín Sabina o Almodóvar, quien se desgañita sin cuidado a propósito de la «ultraderecha» y guarda tan «prudente» silencio ante el tiránico suceso.

Artistas siempre tan prestos a denunciar y a unirse contra la «injusticia» rápida y efectivamente, en este caso no han encontrado el modo, ni el tiempo, ni la forma para expresar su rechazo a la ya añosa emergencia democrática venezolana, que tiene a su antiguo símbolo como abyecto protagonista. Incluso el improbable Iñaki Anasagasti ha dicho que Zapatero es «un cáncer que no es bien recibido por la gente demócrata decente».

Su silencio infame es el mismo que mantiene esa «cultura» retratada en sus manifestaciones no humanitarias sino ideológicas que ahora consiente la tropelía en Venezuela en la figura de su tristemente adorado Zapatero.

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