Imagen del jardín acuático de la Casa Monet en Giverny
El mítico jardín de los nenúfares de Monet, en peligro por la sequía en Francia
Los responsables del Museo han advertido que numerosas especies del jardín diseñado y pintado por Monet han muerto este verano por las temperaturas extremas
Cuando el visitante entra en el Musèe L’Orangerie de París y entra en las dos grandes salas ovaladas decoradas con los nenúfares pintado por Monet, no puede dejar de sentirse sobrecogido.
Esas salas son el gran sancta sanctorum de la pintura impresionista francesa, quizás sólo igualada por el Musèe Marmottan, también en París, donde se custodia gran parte de las pinturas de la serie del jardín acuático de Monet, además de la obra con la que nació el movimiento, Impresión sol naciente, y otros muchos cuadres de impresionistas franceses, como Manet, Pissarro o Cézanne.
Monet pintó sus pinturas de la serie de Los nenúfares (Les nymphéas) y demás paisajes de su jardín acuático en su casa de campo de Giverny, en Normandía, entre 1920 y 1926, ya en un impresionismo tardío.
Monet, que adquirió la casa en 1890, diseñó su jardín acuático con una mentalidad impresionista, constituyendo la imagen más característica su vegetación frondosa, donde los sauces desempeñan un papel central junto con el estanque de nenúfares y el emblemático puente francés.
Desde entonces, el jardín acuático de Monet en Giverny es un tesoro natural, pero también un testigo vivo de uno de los mayores logros de la historia del arte.
'Nenúfares' (1900), de Claude Monet
Hoy ese tesoro está en grave peligro, han advertido los responsables del museo de la Casa Monet en Giverny, debido a los efectos de la grave sequía que afecta a Francia este verano.
En declaraciones a France 24, el subdirector del museo, Rémi Lecourte, advirtió que el jardín presenta un aspecto inusitadamente marchito, cuando en esta época del año ya debería mostrar una imagen exuberante, con el florecimiento de varias especies de plantas y una humedad constante. «Es la primera vez que ocurre algo así. Es terrible», advirtió.
Una de las sala ovaladas con los nenúfares de Monet en el Musée L'Orangerie
Según el subdirector de la institución, numerosas especies de plantas que deberían haber florecido en esta época del año se han secado y han muerto debido al calor.
Con todo, los esfuerzos de los expertos del museo han logrado reducir en gran medida el daño, y afrontar la recta final del verano con la esperanza de poder recuperar el jardín de los daños cuando acaben las olas de calor.
Por otro lado, y de cara a un futuro en el que se prevé que los fenómenos de calor intenso sean cada vez más frecuentes en Francia durante el verano, los responsables del Museo Casa Monet de Giverny han señalado que sustituirán las especies muertas por otras más resistentes a las temperaturas extremas, siempre que no modifiquen la esencia del jardín diseñado por Monet, ya que es un jardín histórico con criterios de protección muy estrictos.