Mujer avisando de algo que acaba de descubrir como si fuera un secreto
El español desde dentro
Cinco construcciones que usas mal a diario y no lo sabes
Muchas de ellas están tan interiorizadas que te sorprenderá saber que, en realidad, las estás empleando erróneamente
Las usamos a diario, se cuelan en conversaciones, redes sociales y medios de comunicación, y pasan desapercibidas como si fueran perfectamente correctas. Sin embargo, muchas de estas construcciones del lenguaje que creemos dominar esconden errores. Desde latinismos mal interpretados hasta construcciones gramaticales dudosas, el idioma evoluciona… pero no todo vale.
En este artículo proponemos un repaso por cinco errores comunes que probablemente hayas utilizado más de una vez sin sospechar que los cometes:
'A grosso modo'
Esta locución latina que debe de escribirse en cursiva o entr comillas significa «a grandes rasgos» o «aproximadamente». Su uso está muy extendido, la encuentras en el habla cotidiana, en los medios de comunciación... pero la realidad es que la decimos mal. Se dice grosso modo, sin la preposición 'a' antepuesta, según explica la Nueva gramática de la lengua española. Así, lo correcto sería decir: «Grosso modo, el proyecto podría estar listo en dos meses».
'De motu propio'
Lo mismo ocurre con esta otra locución latina también muy común y que viene a significar «por propia iniciativa» o «voluntariamente». Se ha generalizado su uso con la preposición 'de' o 'por' antepuestas y, según la Nueva gramática de la la lengua española, esa 'de' o 'por' son incorrectas. La FundéuRAE aconseja escribirla en cursiva o entre comillas y, además, con 'r' antes de 'i': motu proprio. Así, lo correcto sería decir: «El sospechoso se entregó a la comisaría motu proprio para colaborar con la investigación».
'Preveer'
Cuando queremos decir que vemos algo con anticipación utilizamos el verbo 'prever', que debe escribirse con una sola 'e' y no con dos: «Él previó que la situación iba a acabar en tragedia». No obstante, y por analogía con el verbo 'proveer', muchas personas en vez de conjugarlo como el verbo 'ver' lo conjugan como el verbo 'proveer' y dicen: «Él preveyó que la situación iba a acabar en tragedia». Eso es incorrecto.
'Me se olvidó'
Se trata de una construcción incorrecta en español pues el orden de los pronombres personales átonos ha de ser siempre primero el 'se' y después los demás, según la jerarquía gramatical establecida por la Real Academia Española: «Se me olvidó; se te olvidó, se le olvidó, se os olvidó...».
Detrás mío
Lo adecuado es decir «detrás de mí». Esto se debe a que 'detrás' es un adverbio y no un sustantivo, por lo que no debe acompañarse de adjetivos posesivos como 'mío' o 'tuyo' ya que indican posesión y los adverbios no se pueden poseer. Así, hay que decir: «Durante el concierto, una persona muy alta se colocó detrás de mí y no pude ver bien al escenario».