Por qué el lema de la gira de Shakira 'Las mujeres ya no lloran' no es feminismo sino estoicismo
Se habla de feminismo y empoderamiento con la de Barranquilla como heroína triunfante, pero en realidad se trata de un triunfo humano de la voluntad, independiente del sexo
Shakira y Piqué en 2022
Dice Shakira que Las mujeres ya no lloran. Es el lema de su nueva gira, que es una frase de una canción, concretamente Shakira: Bzrp Music Sessions, Vol. 53, lanzada en 2023 junto al productor Bizarrap, donde la colombiana decía: «Te creíste que me heriste y me volviste más dura; las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan...».
Inspiración salida del despecho, que la RAE define en su primera acepción como «Malquerencia nacida en el ánimo por desengaños sufridos en la consecución de los deseos o en los empeños de la vanidad», sinónimo de resentimiento, rencor, odio o furia, entre otros.
Todo fue porque su relación con el futbolista Gerard Piqué terminó de forma turbulenta después de doce años y dos hijos en común. La infidelidad y la separación difíciles y públicas, aireadas en los medios y más que aireadas después en el proceso de recuperación de la artista, la parte más dañada de la relación, quien hizo del trance canción.
Da fe de ello su trabajo musical. La protagonista admite que se «rompió» y que tuvo que reconstruirse «pieza a pieza», nunca mejor dicho: canción tras canción. Lo que parece es que ese inicial despecho ha impulsado la carrera de la cantante suramericana a sus máximas cotas de popularidad y éxito, una suerte de venganza poderosa vestida de feminismo vendedor para las masas.
En realidad, «solo» un feminismo de fachada aprovechando el duro desamor. Y no es solo la malquerencia de la primera acepción sino la desusada tercera: «Disgusto o sentimiento vehemente». Se habla de feminismo y empoderamiento con la de Barranquilla como heroína triunfante, pero en realidad se trata de puro estoicismo. La propia frase completa del tema original lo explica: «Te creíste que me heriste y me volviste más dura...».
Marco Aurelio escribió en sus Meditaciones: «El impedimento a la acción avanza la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino». Del mismo modo Epicteto dijo: «Son las dificultades las que muestran lo que son los hombres. Por lo tanto, cuando te ocurra una dificultad, recuerda que Dios, como un entrenador de gimnasio, te ha emparejado con un competidor duro». ¿Para qué? «Para que te conviertas en un conquistador olímpico».
En el caso de Shakira el feminismo es el eslógan perfecto en estos tiempos para vender, para hacer del obstáculo oportunidad y llenar su propio estadio y ser una «conquistadora olímpica», pero dicho caso es puro estoicismo disfrazado: el camino hecho en canciones para darse cuenta, para entender y asimilar, que, como también dijo Epicteto: «No son las cosas las que nos perturban, sino las opiniones que tenemos sobre las cosas».
Parece claro que la opinión de Shakira sobre su antigua relación ha cambiado desde 2022 en la demostración inequívoca de que el mejor momento profesional de su carrera ha llegado cuando ya no se esperaba, no solo haciendo del problema el punto de apoyo para resurgir, sino, una vez superado, el lema de su espectacular residencia de conciertos con oportuna apariencia de feminismo.