El escritor José Antonio García-Albil
José Antonio García-Albi: «España tiene un problema de ciudadanía, de saber qué es eso y qué implica»
El escritor y columnista de El Debate, José Antonio García-Albi publica su libro de relatos ‘Relatos para no morir’, un libro escrito «para aferrarse a la vida cuando todo alrededor parece romperse»
Escritor y columnista de El Debate, José Antonio García-Albi Gil de Biedma cultiva uno de los géneros literarios más difíciles y, tal vez, de los menos agradecidos: el relato. Pero los relatos de José Antonio García-Albi tienen la ventaja de contar con la mirada honesta del que necesita escribir para seguir respirando.
Y ese es el sentido de Relatos para no morir (Círculo Rojo). Se trata de relatos del campo, relatos de ciudades y relatos del mar que son la respuesta «a una situación personal».
Se trata del primer libro publicado por su autor, pero, pese a ello, estamos ante un escritor con oficio y experiencia: «Yo escribo desde muy joven, aunque es la primera vez que publico. En mi época de mayor intensidad laboral, lógicamente, no escribes. Pero luego empecé a publicar artículos no solamente de temas de política y economía, como los que publico en El Debate, sino que tengo también una publicación digital que se llama Iberian Style donde escribo de cultura, de historia, de libros, de pintores… Es una actividad que me es muy cercana».
Cubierta del libro
Todos los Relatos para no morir transmiten una reivindicación de la identidad espiritual de la persona. Una búsqueda de la identidad sobre la que el autor ha reflexionado en numerosas ocasiones en sus artículos de El Debate.
Preguntado sobre esa identidad, en el caso de España responde: «Veo España con una enorme preocupación. Veo que desde tiempos del político Silvela hemos avanzado poco en una cuestión. Él decía que España tiene un problema de ciudadanía, y creo que seguimos con un problema de ciudadanía, de saber qué es eso y qué implica».
«Para mí implica, desde un punto de vista filosófico, decir que el Estado es un territorio geográfico del que los ciudadanos se dotan de un sistema político, de una administración».
«La nación es un proyecto común de ciudadanos libres e iguales, donde cada uno lleva su pequeña mochilita a la espalda de derechos y obligaciones. Y es en ese proyecto común donde creo que fallamos mucho los españoles. Aparte de que desde el punto de vista de la ideología socialista existe un persistente deseo de someter a los demás y de monopolizar la relación con las instituciones democráticas».
La herencia literaria
Para José Antonio García-Albil la inclinación hacia la escritura viene de familia. Emparentado con dos gigantes de nuestras letras españolas como son Jaime Gil de Biedma y Miguel Delibes, afirma que esa herencia «hay que abordarla con humildad y sencillez, no tratar de emular o alcanzar a semejantes personajes. Hay que ponerla con la misma humildad y sencillez que cuando en el colegio te mandaban una redacción. Es verdad que es una actividad que me resulta muy familiar, muy próxima. La escritura es una actividad que yo he tenido siempre como cotidiana».
Sobre el trasfondo de estos Relatos para no morir, explica el autor que pretendía «recuperar el género de relato, que está un poco menoscabado en el panorama literario actual. Hablé al principio, cuando empecé a escribirlos, con un agente literario, le di algunos de los relatos, aún sin terminar, y me dijo ‘están muy bien escritos y merecerían estar publicados. Lo que pasa es que los relatos en España se venden mal. Así que ponte a hacer una novela y me la envías’. Pero claro, ya tenía escritos quince».
Pese a todo, insiste en reivindicar la larga tradición del relato: «Los antiguos romances medievales no eran otra cosa que relatos cortos de tradición oral que luego pasan a escritos. Las Novelas ejemplares de Cervantes son relatos. Pardo Bazán era muy propensa al relato. El libro famoso de Miguel Delibes que es Viejas historias de Castilla la Vieja, son relatos, lo que pasa es que con una temática común que es la vida rural en Castilla. Yo quería recuperar esa actividad».
En definitiva, concluye José Antonio García-Albi, «estos relatos tienen un componente humano que es significativo y que merece la pena sacarlo y hablar de ello. Hay otros relatos donde se habla de experiencias con la naturaleza, hay paisajes que se convierten en protagonistas del libro».