01 de julio de 2022

La cámara funeraria de la diosa Nefertiti en la exposición 'Hijas del Nilo' de Madrid

La cámara funeraria de la diosa Nefertiti en la exposición 'Hijas del Nilo' de Madrid

Hijas del Nilo, la exposición que 'desentierra' Egipto: «Solo conocemos el 20 % de su civilización»

La exposición 'Hijas del Nilo. Mujer y sociedad en el antiguo Egipto' muestra casi 300 piezas en el Palacio de las Alhajas de Madrid, entre las que se encuentran el ataúd completo de Shepenun o una recreación de la tumba de Nefertiti

A lo largo de la historia del Egipto Faraónico, solo cuatro o cinco mujeres llegaron a ser faraonas y a gobernar por derecho propio. Los antiguos egipcios identificaban al rey como Horus y con el principio masculino de fertilidad, cuyo símbolo era el toro, por lo que una mujer no podía acceder a ese cargo. Dada la naturaleza esencialmente masculina de esta figura en el ideario egipcio, lo que resulta sorprendente no es tanto que solo un puñado de mujeres se convirtieran en faraonas, sino el mero hecho de que lograran serlo.
Sin embargo, las mujeres tenían una importancia fundamental en el Antiguo Egipto: podían ser diosas, en algunas ocasiones podían ser reinas y eran, desde luego, independientes, además de poder acceder a trabajos como el de escriba, el de visir o cargos en la administración política. Ese es el recorrido que realiza 'Hijas del Nilo. Mujer y sociedad en el Antiguo Egipto', la primera gran exposición que se organiza en España para recalcar el papel de la mujer en la compleja sociedad egipcia.
«Aunque es un tema poco tratado, la mujer en Egipto tenía los mismos derechos que el hombre: podía tener patrimonio, adquirirlo y venderlo; podía heredar de sus antepasados y podía decidir desheredar a sus hijos», explica Esther Pons, doctora en Historia y Egiptología y una de las comisarias de la muestra que se ha inaugurado en el Palacio de las Alhajas de Madrid. Según la también conservadora jefe del departamento de Egipto y Antiguo Oriente del Museo Arqueológico Nacional, las mujeres podían también casarse y divorciarse según su parecer, «además de tener cargos religiosos y políticos: podían ser sacerdotisas, visires y médicas».
Si en algo se distinguió esta sociedad de otras civilizaciones del mundo antiguo fue en esto: en el reconocimiento de la igualdad de derechos, algo que no sucedía ni siquiera en Grecia. «Si bien es verdad que legalmente tenían los mismos derechos, muchas mujeres nunca llegaron a ejercerlos debido a la estricta jerarquía social», apunta Nacho Ares, historiador y egiptólogo y también comisario de la muestra.
Sarcófago y cartonaje de Kaipamau. Tercer periodo intermedio, Dinastía XXII (945-715 A.C.)

Sarcófago y cartonaje de Kaipamau. Tercer periodo intermedio, Dinastía XXII (945-715 A.C.)

300 piezas de 13 países y 27 museos

La exposición ha conseguido reunir casi trescientas piezas de un sinfín de museos: además de los 27 que han decidido aportar objetos, procedentes de Bolonia, Florencia, Liverpool, Ámsterdam o Hannover, también proceden de colecciones privadas tanto nacionales como extranjeras (un total de trece países han aportado obras), muchas de ellas nunca vistas en España. La visita expositiva se divide así en cuatro áreas que ahondan en cada uno de los cuatro aspectos de la vida de la mujer: el trabajo, el reinado, la religión y el más allá.
'La mujer en el Antiguo Egipto' explica cómo era su vida en el periodo faraónico y cómo influyó en la época ptolemaica-romana: se conocen los estratos sociales, desde las mujeres más humildes, como las campesinas, hasta las altas damas de la corte. Tanto los objetos como las representaciones artísticas dan buena cuenta de la vida de estas egipcias.
En 'Mujeres reales', reinas, grandes esposas reales y princesas son las protagonistas. El recorrido recoge las figuras de Tiyi, Hatshepsut, Nefertiti, Nefertari y la última reina de Egipto, Cleopatra, con cuyo suicidio terminó el periodo monástico. De ella, la exposición muestra un cuadro del Museo del Prado, La muerte de Cleopatra, de Andrea Vaccaro. «Precisamente, se casaban entre hermanos o familiares para perpetuar ese poder», advierte Esther Pons. «También recogemos los aspectos de la vida de todo tipo de mujer, desde la cosmética hasta la vestimenta, desde el ocio y las fiestas con instrumentos musicales hasta su sexualidad».

Mujeres sacerdotisas y diosas

En 'Diosas y templos' se advierte el importantísimo papel que las mujeres tuvieron en el complejo mundo de las creencias religiosas del país del Nilo, en el que siempre tuvieron cabida las sacerdotisas. «Además, había importantes divinidades femeninas, como Hathor, Bastet, Sekhmet y, de manera especial, Isis, sobre todo en la representación de Isis lactante, cuyo arquetipo de mujer protectora del recién nacido y del amor maternal dejó una impronta relevante en religiones posteriores, como en la Virgen María con el Niño», explica Nacho Ares.
Por último, en 'De la muerte a la eternidad' se realiza un recorrido por el mundo funerario, uno de los más conocidos del Antiguo Egipto. Momias, ataúdes, cartonajes, ushebtis, vasos canopos, amuletos, esculturas funerarias femeninas... Todo, para hacer la transición al mundo de Osiris.
Entre las piezas más delicadas se hallan el cartonaje y momia de Kaipamau y el ataúd de Shepenum, procedentes del Museo Arqueológico de Zagreb. También sobresale por su delicadeza el relieve de unas plañideras en piedra caliza de la Allard Pierson Collections de la Universidad de Ámsterdam, que muestra a mujeres a las que se les pagaba para llorar durante el sepelio para realzar la importancia del difunto.
Estatua de Isis en actitud de duelo. Periodo ptolemaico (332-30 A. C.)

Estatua de Isis en actitud de duelo. Periodo ptolemaico (332-30 A. C.)

Un siglo de Tutankamón

Complementos cotidianos del hogar y papiros eróticos también forman parte de una exposición que hace un guiño al arqueólogo Howard Carter reproduciendo su despacho, cuando se cumplen 100 años del descubrimiento de la tumba de Tutankamón.
Esculturas, relieves documentos, numismática, joyas, instrumentos musicales, amuletos, estelas, ushebtis o vasos canopos son algunas de las piezas que se pueden contemplar junto a audiovisulaes inmersivos, como una recreación de la cámara funeraria de la reina Nefertari, para quien el modista Lorenzo Caprile, basándose en diferentes documentos, ha diseñado un traje de reina con el que ofrecer una imagen realista.
Cierra la exposición el apartado 'Egiptomanía', tan en boga en Europa desde finales del siglo XVIII hasta mediados del XX, plasmando hitos como el viaje de Napoleón Bonaparte a Egipto en 1798 o el mencionadi descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922. La exhibición se completa con una agenda de actividades paralelas, entre otras visitas comentadas, algunas de ellas nocturnas, o conferencias a cargo de estudiosos y célebres divulgadores como Zahi Hawass, ex Ministro de Antigüedades de Egipto.
Pese a la abundancia de piezas, gran parte del patrimonio cultural de Egipto permanece oculto. Ya sea por la pérdida de ciudades históricas, enterradas bajo nuevas construcciones, o debido al comercio histórico. «Solo se conoce un 20 % del antiguo Egipcio. Conservamos nombres de ciudades, pero no sabemos dónde están, posiblemente bajo el desierto», ha señalado Nacho Ares, abriendo todo un mundo de posibilidades a futuros descubrimientos.

'Hijas del Nilo'

  • Dónde: en el Palacio de las Alhajas, Plaza de San Martín, 1. Madrid.
  • Fechas y horario: la muestra «Hijas del Nilo. Mujer y sociedad en el antiguo Egipto» podrá verse hasta el 31 de diciembre de 2022, de lunes a domingo desde las 10 a las 20 h. Se organizan visitas guiadas a la exposición, previa reserva a través de la web: 20 euros.
  • Precio: entrada general para la exposición, 14 euros. Reducida, 7 euros. Ticket para las conferencias, 6 euros. Combinada exposición y conferencias, 19 euros.
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