ARCO ha vendido dos ejemplares de este lavaplatos por 25.000 euros
Una galería catalana logra colocar en ARCO dos lavaplatos con las caras de Trump, Meloni o Abascal
ARCO 2025 continúa con su apuesta por la notoriedad, con obras que contienen mensajes ideológicos
La feria ARCO 2025 de Madrid volvió a apostar por la polémica ideológica como forma de atraer la atención y recurrió al artista Eugenio Merino (que en 2012 metió una escultura de Franco en una nevera) como reclamo.
Merino logró nuevamente un altavoz mediático con su obra Lavado de cara, un lavaplatos en cuyo interior hay una vajilla con las caras de Trump, Meloni o Abascal entre otros, y que ha logrado vender dos ejemplares.
Como ha explicado el director de la barcelonesa ADN Galería, Miguel Ángel Sánchez, a Europa Press, las dos ediciones vendidas del lavavajillas han sido adquiridas por unos compradores de Bélgica y Alemania por 25.000 euros.
Ha precisado que, aunque las colecciones a las que van a parar son privadas, tienen espacios públicos visitables.
La instalación, con clara intencionalidad política, subraya el rechazo de su autor a la ideología representada por líderes internacionales como Trump, Milei o Meloni, que, en su opinión, se están blanqueando. De ahí la analogía con el lavavajillas.
Además, esta misma galería, ADN Galería, ha vendido el montaje FAUSTO, del artista portugués Fabio Colaco, que consiste en un par de zapatos de vestir llenos de monedas de cobre de 1, 5 y 10 céntimos, llegando a 500 euros.
Los zapatos llegarán a Marsella gracias a su nuevo comprador, que los ha adquirido por 4.500 euros, y aunque también forma parte de una colección privada, será visitable.
«Habla del pacto fáustico que hacemos como sociedad o individuos», justificó la galería ante la dificultad para comprender la obra.
«Hace referencia a aquella frase de ser el más rico del cementerio. Vemos que el único remanente que queda es una fantasmagoría de unos zapatos y 500 euros», ha explicado Sánchez a Europa Press.
Esta misma galería también ha vendido al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía la fotografía de Marina Vargas, Romper el canon en la que la protagonista es una mujer «superviviente» de un cáncer de mama que muestra la cicatriz de una mastectomía.