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21 de julio de 2024

Portada de «La edad del vicio» de Deepti Kapoor

Portada de «La edad del vicio» de Deepti KapoorAlfaguara

'La edad del vicio': el poder por el poder

Deepti Kapoor expone las debilidades de las clases altas y bajas de la India en esta gran novela frenética y absorbente

A La edad del vicio llegué por recomendación de Stephen King. Dicho así pudiera parecer que quedamos en el Café Comercial cada dos jueves para comentar nuestras lecturas, pero lo que en realidad ocurrió fue que me crucé con un tuit suyo a mediados de febrero. «Quienes aspiren a convertirse en novelistas deberían leerla. La narrativa es clara y austera, y la historia, irresistible. Cada palabra cuenta. Así es como se hacen las cosas cuando se hacen justo como es debido». Si ver a alguien leyendo un libro en el metro en realidad es ver a un libro recomendándote a una persona, que King elogiase La edad del vicio en mi caso se tradujo en horas y horas de entretenimiento en el transporte público: 600 páginas de puro entretenimiento, para ser exactos.

Desde la primera línea de su segunda novela, la periodista Deepti Kapoor (India, 1980) embarca al lector en un recorrido por diferentes territorios de la India, un viaje que se inicia en los barrios marginales del estado de Uttar Pradesh (nota para los foráneos: donde se ubica el Taj Mahal) y que ofrece sus momentos más álgidos en los escenarios compartidos con las altas esferas de la corrupción india.

Portada de «La edad del vicio» de Deepti Kapoor

Alfaguara / 601 págs.

La edad del vicio

Deepti Kapoor

La edad del vicio (traducción de Ana Alcaina y Laura Martín de Dios) abre por todo lo alto: una madrugada de invierno, el Mercedes conducido por el criado de un multimillonario invade la calzada y mata a cinco personas sin recursos que dormían en la calle, una de ellas embarazada. Sin embargo, las circunstancias del accidente o los motivos por los que conducía él no están del todo claros. Este dramático suceso será el que ejerza de hilo conductor para explicar todo lo que a continuación se irá desenmarañando a lo largo de la novela: tramas de corrupción, sometimiento de las clases bajas, trata de seres humanos, violencia sistemática, miseria estructural, la tríada indisociable de alcohol, drogas y sexo; vicios de poder y frustraciones personales.

Kapoor echa mano de tres voces principales para entretejer las vidas de los tres protagonistas de esta historia: la del criado Ajay, joven de origen humilde que desde pequeño tuvo que enfrentarse a la miseria, el desarraigo y la crueldad humana; la de Sunny, nuevo rico que lleva una vida de excesos y delirios que le llevarán por sendas más que cuestionables; la y Neda, una periodista que entrará en contacto con ambos mundos y a la que le resultará imposible escapar de ellos sin sufrir sus consecuencias.

Pero lo más sorprendente de esta novela es que en ella se contienen infinidad de temas, ya que ofrece una radiografía tan detallada de la alta y baja sociedad india y de sus vicios que en más de una ocasión le será difícil al lector deshacerse de ese incómodo nudo en la garganta. «Nadie la recupera. La vida se te escapa, simplemente. Nunca vuelve, por mucho que lo desees. Esa es la lección que hay que aprender. O te adaptas o mueres». Se trata de una novela dura. Durísima, en ocasiones. Tanto, que a medida que la leía pensaba que la historia valdría para una serie de HBO de las que dan que hablar, y, efectivamente ya se ha firmado su adaptación audiovisual, aunque será la productora FX la que se encargue de ella.

Sin duda, otro ingrediente que contribuye a que todo ese juego de voces resulte efectivo es la narración fragmentada que Kapoor utiliza para plantear su historia (entiendo que era esto a lo que se refería King cuando hablaba de «hacerlo bien», ya que son estas megaestructuras las que ponen muy fácil que todo se desmorone en cualquier momento), con saltos temporales y geográficos a cada capítulo. Sin embargo, sorprendentemente todo funciona, y a pesar de sus 600 páginas el libro ofrece tal agilidad y ritmo que se vuelve todo un page-turner (¿tenemos traducción para este concepto? Que no lo puedes soltar ni para ir al baño, vaya).

En definitiva, La edad del vicio es una novela-puzle en el que todas las piezas encajan y funcionan a la perfección; una obra monumental que combina el suspense con el drama y con el retrato de la despiadada sociedad india de hoy en día. Hacía muchísimo tiempo que no me enfrentaba a una novela tan larga y esta me ha hecho perderle el miedo a la extensión. Léanla antes de que estrenen la serie para así poder decir aquello de que «el libro era mejor».

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