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Cubierta de 'Camaradas bajo la arena'

Detalle de cubierta de 'Camaradas bajo la arena'Derperta Ferro

Camaradas bajo la arena 'La Legión Extranjera francesa'

Martin Windrow nos sumerge en la edad dorada de la Legión Extranjera, en una obra póstuma que combina historia militar, exotismo colonial y memoria heroica

El recientemente fallecido historiador militar británico, Martin Windrow, editor en la prestigiosa editorial Osprey Publishing y autor de varios centenares de libros, artículos y monografías, nos sorprende con su última obra, una narración que se aprovecha de la imagen grabada en el imaginario colectivo por la novela Beau Geste, de P. C. Wren. Aunque parte del mérito sea de su excelente traductor, Javier Romero Muñoz. Con esa entrada literaria y a su vez fílmica, Camaradas bajo la arena, procedente del brindis que los supervivientes realizaban a la vuelta por sus camaradas caídos en acto de servicio. El autor, después de disculparse de no ser un académico, en realidad fue responsable de la edición de la mayor parte de los 562 títulos de la serie Hombres de Armas de Osprey y de los 262 títulos de la serie Élite. En este libro narra con la pulsión de la mejor historia militar las aventuras coloniales de Francia en ultramar, protagonizada por la Legión Extranjera Francesa.

Cubierta de 'Camaradas bajo la arena'

Desperta Ferro (2024). 880 páginas

Camaradas bajo la arena. La Legión Extranjera francesa

Martin Windrow

Esta última obra de Martin Windrow es muy personal, es el libro que quería hacer en plena libertad, es amplia, tiene 835 páginas, y no es en realidad una historia militar de la legión extranjera francesa siguiendo una línea cronológica, se recrea exclusivamente en el periodo que considera la época dorada de la legión y ni siquiera se inicia en el momento fundacional. El libro se inicia desde la Guerra Franco-Prusiana hasta la pacificación de las últimas tribus rebeldes de Marruecos en 1935. Sus primeras páginas sorprenden al recrearse en la represión de la Comuna de París donde le autor se extiende en su profundo conocimiento del momento político francés, en la desaparición del segundo imperio napoleónico y el nacimiento de la III República con descripciones detalladas y certeras de sus principales políticos. Por una parte, necesaria para entender la realidad con la que los mandos militares de la legión tuvieron que lidiar para beneficio de sus tropas.

No obstante, en los capítulos posteriores, el autor se recrea introduciéndonos en los exóticos lugares donde tuvieron participación los legionarios franceses. Nos narra las conquistas coloniales junto a otras unidades similares por los manglares de Dahomey, sus enfrentamientos con las amazonas de su monarca, su traslado posterior a las selvas del norte de Vietnam y su vuelta a los altiplanos de Madagascar. Los capítulos posteriores se detienen en los ardientes desiertos y escarpadas montañas de Marruecos, de donde obtenemos las imágenes más conocidas de las columnas legionarias acosadas por los ataques de miles de jinetes árabes o bereberes ávidos de pillaje. En estos últimos capítulos destaca la figura de Louis Hubert Lyautey como el primer comisario residente general del protectorado francés, que se retiró finalmente a la metrópoli como mariscal de Francia. Un militar que se comportó como un verdadero procónsul romano en los nuevos territorios africanos de la República francesa.

La Primera Guerra Mundial aparece de forma transversal para citar el envío de muchas de sus unidades al terrible matadero del frente flamenco, al que luego designa un anexo. La narrativa no es académica, tampoco pesada, procura hablar de organización y formación de las unidades, pero en realidad nos introduce las vivencias vivas de las numerosas memorias y biografías de veteranos, muchos británicos, que el autor ha leído sacando de ellos los relatos heroicos y anecdóticos con que cose un libro largo, pero que resulta difícil de soltar sin terminar previamente el capítulo.

Sin embargo, se echa de menos que no incluyese tres décadas más de historia de la legión. La Segunda Guerra Mundial le hubiese dado la oportunidad de contar la triste experiencia del enfrentamiento entre los legionarios leales al gobierno de Vichy y los favorables a un entonces rebelde general, llamado Charles De Gaulle, en Siria. Terminada la guerra, el triste destino en Dien Bien Phu, la base francesa en el norte de Vietnam, que se convirtió en una de las mayores derrotas con la desaparición del poder galo en Indochina. También nos perdemos la lucha por la independencia de Argelia, donde la legión deberá abandonar su hogar, mientras algunos de sus hombres desaparecerán en los comandos de la OAS. Su fallecimiento nos deja sin una posible segunda parte de un libro que abrió un tema antiguo, que siempre atrae por su ámbito exótico.

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