Rudyard Kipling
'Kim': un homenaje a El Quijote en esta novela de espías, pícaros y aventuras en la India colonial
El Reino de Cordelia reedita este clásico de Kipling en una edición completa y ricamente ilustrada
Un estupendo prefacio firmado por la traductora, Susana Carral, y el encargado de diseño y maquetación de la novela, Jesús Egido, nos introducen de lleno en el universo de Kim y en el escenario escogido por el autor para homenajear a Cervantes y su genial novela. La obra de Kipling navega entre la picaresca, las aventuras, el espionaje y el aprendizaje de su protagonista, un muchacho de apenas trece años de edad que acompaña como chela a un lama tibetano en su búsqueda del río de la Vida, donde, si consigue sumergirse, encontrará el definitivo Nirvana y evitará, por fin, cualquier reencarnación de la Rueda de la Vida budista.

Ilustraciones de José María Gallego. Traducido por SUsana Carral. Reino de Cordelia (2025). 389 páginas
Kim
El prólogo nos refiere, como si fuera un episodio más, cuál fue el proceso de escritura de esta obra, desde su nacimiento de proyecto como relato corto en 1892, hasta su definitiva publicación por entregas en 1900 en McClure´s Magazine. Así mismo, nos habla de las versiones cinematográficas e incluso de curiosidades tan fascinantes como la de un soldado de la Primera Guerra Mundial que salvó su vida gracias a un ejemplar de Kim que guardaba en el bolsillo y frenó la bala asesina.
Tanto Kipling como su padre, que le ayudó mediante sus recuerdos vividos en Lahore y en la realización de los dibujos que ilustraron la primera edición, afirmaron que no habían logrado plasmar ni un diez por ciento de la vida en la India. Sin embargo, se puede afirmar que lo mejor de la novela, además de sus inolvidables personajes, es la atmósfera reflejada en el libro (las castas, los acentos, los olores, las comidas, los paisajes y sus gentes, su enorme generosidad, las religiones, las vestimentas…). Es más, el escritor argentino Jorge Luis Borges llegó a confesar tras su lectura que tenía la impresión de haber conocido todo el país.
Esta nueva edición, en tapa dura y con ilustraciones de José María Gallego, conmemora el 125 aniversario de su publicación. La traductora ha comparado de forma cuidadosa todas las ediciones existentes y presenta al lector la versión más cercana a la brillantez del original, es decir, la primera edición británica de la novela.
El Amigo de Todo el Mundo, Kimball O´Hara, es un huérfano inglés, ágil, discreto y conocedor a la perfección de la sorprendente ciudad de Lahore. Allí, frente a la Casa de las Maravillas, conoce a un lama tibetano que ha bajado de las lejanas montañas nevadas para conocer los Cuatro Lugares Sagrados antes de morir. Kim intuye que este extraño personaje, un anciano sincero y bondadoso, un verdadero erudito tras su traje de mendigo, es su tesoro, y pretende apropiarse de él. Así comienza este extraño peregrinaje de una de las parejas más singulares de la historia de la literatura universal.
Como ha sido desde el principio, la India entera está llena de hombres sabios que murmuran sus evangelios en lenguas desconocidas, consumidos por el fuego de su propio fervor. Para Kim, el ancho y sonriente río de la vida que busca el lama es mucho mejor que las estrechas y abarrotadas calles de la ciudad, por lo que se vincula a esta peregrinación en la que conocerá gentes nuevas, de toda casta y religión, que transitan por el camino que atraviesa el Indostán y que constituye un espectáculo maravilloso a los ojos del muchacho. Los paisajes son siempre descritos con un gran lirismo, «dorada, coral, azafrán y rosa, la niebla de la mañana se alejaba cruzando las verdes llanuras». A lo largo de toda la novela, el lector podrá disfrutar de las bellas descripciones de los lugares que encuentra Kim a su paso en su ansia incesante e insaciable de conocimiento.
En su viaje con el tibetano, el muchacho piensa por primera vez en su identidad. Siente que va de un sitio a otro como una pelota, que no es nadie en medio de la inmensidad de la India, que es una persona insignificante, pero tiene recursos y valor, y se siente dueño de sí mismo. Por este motivo, entrará a formar parte del Gran Juego del espionaje, una misteriosa red de inteligencia urdida por el gobierno británico para controlar el imperio ruso. Un gran número de adultos de varias razas y países lo introducirán en el aprendizaje de las distancias, los números y la brújula, así como en el arte de disfrazarse de cualquier casta, tanto por los atuendos como por la forma de hablar y de gesticular.
Lo más emocionante de la novela es su derroche de sentimientos, pues todos aman al muchacho huérfano como si fueran su padre («medio Indostán parece dispuesto a hacer lo mismo»). Del mismo modo, el lector se encariña sin remedio del joven O´Hara, como un bien preciado de su corazón. Uno de los momentos más emotivos es cuando el lama le expresa su cariño: «te entregué mi corazón por tu caridad, tu amabilidad y la sabiduría de tus pocos años».
El que se adentra en la novela se maravillará, como Kim, ante la pasión de lama por sus montañas, encaramado sobre el mundo, olvidado de los placeres, así como por sus vivencias, muchas veces insólitas, ante la bella India. El anciano enseña a su chela que ayudar a un hombre a encontrar el camino de la libertad es tan grande como haberlo encontrado uno mismo; de hecho, está seguro de que se salvará de vivir una vida más por haber hecho méritos guiando a Kim por el buen camino.
En definitiva, esta historia penetra en el alma del lector, quien no podrá dejar de leer sus páginas, deseando que un alma tan cándida como el lama encuentre su añorado destino. Es un soñador como nuestro querido don Quijote, siempre derrochando el bien por el camino. La novela es espiritual y evocadora, atractiva y divertidísima gracias a las andanzas del joven Kim, un impresionante e inolvidable personaje, creado por la desbordante imaginación de Kipling; es profundamente humano, incapaz de morder cuando ya ha aprendido a amar. Kim es un libro lleno de sabiduría, un fiel reflejo de la belleza de la India y de la bondad de miles de corazones.