27 de noviembre de 2021

Estatua de Freddie Mercury en el Lago Lemán, en Montreux

Estatua de Freddie Mercury en el Lago Lemán, en MontreuxGTRES

Tres décadas después de la muerte de Freddie Mercury sigue sin saberse qué significa 'Bohemian Rhapsody'

El líder de la banda Queen murió un 24 de noviembre de 1991 de una bronconeumonía complicada por el Sida que padecía, tan sólo un día después de comunicar que sufría la enfermedad
Farrokh Bulsara nació en la isla de Zanzíbar en 1946 y pasó sus primeros años de vida en La India, de colonia a colonia, donde estudió piano antes de mudarse a la metrópolis junto a su familia en 1959. Unos inicios tan exóticos tenían que dejar su huella en un niño inmigrante con irrenunciables tendencias artísticas. 
El Farrokh lo cambió por Freddie para que lo pronunciasen mejor, y el Mercury lo sacó de su canción My Fairy King, donde decía: «Mother Mercury, look what they've done to me». La reencarnación ya estaba hecha y de la Ealing School of Arts, donde destacó como ilustrador gráfico (gracias a lo cual diseñó el logotipo de su banda, basado en los signos del zodiaco), llegó hasta Queen después de ser vendedor de ropa usada en el mercadillo de Kensington y cargador de maletas en el aeropuerto de Londres.
Los admiradores dejan flores en la antigua casa de Freddie Mercury en Londres

Los admiradores dejan flores en la antigua casa de Freddie Mercury en LondresAFP

El nuevo Freddie quería ser majestuoso, provocar al frente de su nueva banda después de The Hectis. Tardó casi tanto tiempo en aceptarse a sí mismo como a sus dientes prominentes y numerosos (tenía 36), que tuvo miedo de operarse por si le dañaban la voz, una voz de la que un estudio científico reveló la maestría de su modulación y que fue demandada para la ópera que él mismo rechazó porque decía que se aburriría interpretando varios días seguidos las mismas canciones.
De la historia de Freddie y de Queen se saben muchas cosas, casi todo. Una película, Bohemian Rhapsody, como su canción icónica, ganadora del Oscar al mejor actor, la contó. Queen está para siempre tan de moda como Los Beatles y Freddie como Lennon, y a pesar de esto puede que no se sepa tanto, por ejemplo, que Farrokh Bulsara era un apasionado de Wimbledon y se consideraba brillante sobre un cuadrilátero de boxeo. Tampoco que necesitara dormir mucho, no más de dos o tres horas por la noche. Decía que en ocasiones veinte minutos con los ojos cerrados le resultaban suficientes.

Un piano en la cama

Quizá por estar despierto tantas horas, por esto y por las frecuentes pesadillas, le gustaban las fiestas nocturnas, como aquella que relató a propósito de un club: «Todos trataron de advertirme, lo que, por supuesto, me hizo estar más decidido a ir. No mucho después de llegar allí estalló una pelea masiva que terminó en nuestra mesa. Las sillas estaban siendo aplastadas, los puños volaban, había sangre por todas partes. Billie Jean King (la famosa tenista que da nombre al complejo donde se celebra el US Open en Nueva York) estaba petrificada, pero me encantó. Le dije que no se preocupara, y cuando la pelea continuó, la agarré y la llevé a la pista de baile. Fue mucho más divertido que cenar en mi hotel».
La inspiración podía llegarle de cualquier modo y en cualquier momento y tenía un piano como cabecero en la cama que aprendió a tocar al revés. Más tarde exigía a sus asistentes que llevaran siempre un cuaderno y un lápiz para anotar todo lo que pudiese ocurrírsele, el divo a quién no le importaba decir que quería cantar con Montserrat Caballé «porque esa señora es mucho más grande que yo».
Fue amigo de la gran soprano y de Michael Jackson, de quien dicen que se distanció cansado de que este llevara siempre a los ensayos una mascota (sobre todo al chimpancé Bubbles), y no tan amigo de Sid Vicious, quien le afeó que llevara zapatillas de ballet y a quien Freddie despachó preguntándole si se hacía todos esos cortes en la cara mirándose al espejo.
Treinta años después de su muerte sigue sin saberse donde están sus cenizas, por expreso deseo personal, que confió a Mary Austin, el amor de su vida (Love of my Life fue la canción que le dedicó), su novia de juventud, igual que casi toda su fortuna, incluidos los derechos de sus obras.
Freddie Mercury fue el genio que quería ser leyenda y que respondía a todas las preguntas menos una: ¿Qué significa Bohemian Rhapsody?:
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