El Great Stalacpipe Organ, situado en las cavernas de Luray
El instrumento más grande del mundo: un órgano de estalactitas creado por un científico del Pentágono
El Great Stalacpipe Organ, construido en 1954, utiliza estalactitas naturales para generar música y fue diseñado por el ingeniero Leland W. Sprinkle con el objetivo de aunar ciencia y naturaleza
El instrumento más grande del mundo combina magistralmente la naturaleza con los avances matemáticos y físicos. Se trata del Great Stalacpipe Organ, cuyo nombre es un juego de palabras entre los términos ingleses stalactite y organ pipe, y está situado en las cavernas de Luray, en los montes Apalaches de Virginia (Estados Unidos).
Se trata del instrumento musical más grande del mundo: ocupa un área de 14.000 metros cuadrados y en su elaboración se emplearon estalactitas de 400 millones de años de antigüedad.
Imagen de un organista sentado en el Great Stalacpipe Organ, en Estados Unidos
En realidad, no se trata de un órgano al uso, sino de un litófono, instrumento basado en la percusión de fragmentos de piedra. El artefacto central, que cuenta con una consola de cuatro teclados, está conectado mediante ocho kilómetros de cables a una serie de mecanismos que activan mazos de goma para golpear 37 estalactitas repartidas por toda la cueva, de manera que cada vez que se pulsa una tecla del órgano, lo que se escucha es el sonido de la roca.
Fue diseñado y construido por Leland W. Sprinkle, ingeniero y matemático que trabajó para el Pentágono. La idea surgió tras realizar una visita guiada a las cuevas junto con su hijo, en la cual el guía realizó una pequeña prueba golpeando varias estalactitas para obtener diferentes notas musicales, una demostración habitual en esta clase de tours. Según Sprinkle, se le ocurrió llevar este concepto al límite para producir música mediante la naturaleza.
Leland W. Sprinkle, el matemático del Pentágono encargado de diseñar el órgano
Tres años de estudio
Solicitó un permiso a los directivos de las cuevas para instalar el artilugio, petición que fue aceptada, y pasó tres años estudiando pormenorizadamente la caverna en busca de las estructuras idóneas. Dado que sólo encontró dos estalactitas que estuvieran totalmente «afinadas» de manera natural, tuvo que cepillar y pulir cuidadosamente otras 35 para que produjeran el sonido exacto en función de su longitud y forma. Finalmente, la instalación del órgano concluyó en 1954.
El instrumento no tardó en convertirse en una importante atracción turística, hasta el punto de que se grabaron toda clase de obras musicales, desde piezas clásicas hasta temas modernos, y se vendían en formato vinilo en la tienda de recuerdos de la zona. También se han celebrado conciertos a cargo de músicos como Otto Pebworth, quien describió el órgano como «un instrumento totalmente único en sí mismo» y que «no se puede replicar».
Uno de los vinilos grabados en el Great Stalacpipe Organ
Aunque en modo manual permite tocar cualquier tema que se desee, también cuenta con un sistema automatizado para reproducir el Claro de Luna de Beethoven, una de las piezas interpretadas por Pebworth. Hoy en día ostenta el Récord Guinness del instrumento más grande del mundo, y puede escucharse desde buena parte del sistema de cavernas de Luray, que ocupan un total de 260.000 metros cuadrados. Asimismo, continúa siendo un destino habitual para turistas: recibe unos 400.000 visitantes al año.