Los manifestantes propalestinos boicotean La Vuelta
El boicot de los radicales a La Vuelta hace que el Tour se plantee no salir desde Barcelona en 2026
La competición más importante del ciclismo tenía planeado salir desde la Ciudad Condal el próximo año pero ahora hay muchas dudas
Miembros del Gobierno celebran el boicot a La Vuelta y aseguran que «habla muy bien del pueblo de Madrid»
La imagen de España ha quedado muy tocado por lo ocurrido en la última etapa de La Vuelta a España. Durante las tres semanas de competición los manifestantes propalestinos han conseguido día tras día que las etapas no se desarrollaran con normalidad obligando a la organización a modificar el recorrido sobre la marcha, acortar algunas pruebas o detener las etapas y dejarlas sin ganador a pocos kilómetros antes de llegar a la meta.
El propio Javier Guillén, director de La Vuelta desde 2008, ha reconocido que esta edición ha sido «la más dura» desde que está al frente porque los radicales propalestinos querían a toca costa detener la competición. El motivo, supuestamente, era echar al equipo Israel Premier Tech, en la ronda por méritos propios, sin ningún corredor israelí en esta competición y al que además no podía echar la organización de La Vuelta, pues es algo de depende de la Unión Ciclista Internacional (UCI).
Esas protestas que se vivieron en Madrid, en la última etapa de La Vuelta, van a pasar factura a España a corto plazo y es posible que también a largo. Para empezar, la capital de España ha perdido una gran cifra de dinero después de que la etapa no se pudiese desarrollar con normalidad y para continuar, las protestas provocaron algunos destrozos que habrá que reparar. Lo que pasa es que también puede afectar a que España acoja grandes eventos en el futuro.
En vista del caos que ha sido esta Vuelta a España, la organización del Tour de Francia está pesando qué hacer con el inicio de su competición, que en teoría debería empezar en Barcelona. ASO, organizador de LaVuelta y del Tour, exigirá garantías al Gobierno de España antes de confirmar el Grand Départ. «En estas circunstancias es difícil organizar un evento de primer nivel», aseveró Renaat Schotte.
Más competiciones en España
Hasta la fecha España había sido un seguro en las grandes competiciones. Por ejemplo Francia salió perjudicada tras el caos de la final de Champions 2022, aunque luego lo enmendó en los Juegos Olímpicos de París 2024, que salieron a la perfección. Además, durante el Tour apenas tuvieron problemas con los manifestantes propalestinos y todo se desarrolló con normalidad. Eso es lo que debe garantizar nuestro país ahora, al que esto puede no salirle barato.
Los próximos grandes eventos que debe acoger son la final de la Champions 2027 y el Mundial de fútbol 2030. También acogerá Madrid el Eurobasket 2029 y la Ryder Cup 2031. Todo son eventos de interés mundial y es imprescindible que salgan bien. En teoría el boicot era a Israel y por tanto no debería pasar nada, pero ya se sabe que muchos de los manifestantes no lo hacían por la causa palestina sino por causar altercados y desorden.
En las próximas semanas es posible que se siga viendo boicot a los eventos deportivos con equipos israelíes. La próxima víctima de los radicales propalestinos podría ser el baloncesto, concretamente la Euroliga, donde Maccabi Tel Aviv y Hapoel Tel Aviv competirán y tendrán que viajar a Madrid, Barcelona y Vitoria, donde se prevén protestas.