Los manifestantes propalestinos cortan el recorrido de los ciclistas en el Paseo del Prado
«Esto no va a acabar aquí»: el Gobierno incita a que los radicales propalestinos dinamiten más deportes
El Ejecutivo ve con buenos ojos que los manifestantes sigan impidiendo la participación de Israel
Miembros del Gobierno celebran el boicot a La Vuelta y aseguran que «habla muy bien del pueblo de Madrid»
Vaya por delante que protestar pacíficamente por el conflicto bélico en Gaza es algo totalmente respetable. Cada individuo puede expresar su opinión libremente y es entendible que haya quienes critiquen lo que ocurre en la Franja de Gaza y acuse a Israel de utilizar una violencia desmedida para responder a los atentados de Hamás del pasado 7 de octubre de 2023. Fueron 1.400 asesinados y 252 secuestrados. Un atentado que conmovió al mundo y que no dejó a Israel de brazos cruzados.
El Gobierno de Netanyahu pasó a la ofensiva con el fin de erradicar al grupo terrorista Hamás y algunas organizaciones hablan ya de 60.000 muertos, lo que ha hecho que parte de Occidente ponga el grito en el cielo y exija el fin de la guerra. En Europa estas protestas han ido en aumento en los últimos meses y en España los activistas encontraron en La Vuelta el mejor escenario para hacer ruido.
La excusa para comenzar con las protestas en La Vuelta fue que uno de los equipos participantes era Israel Premier Tech, del judío Sylvan Adams. Comenzaron por tanto las revueltas con la intención de que el equipo abandonara la competición o que la organización de La Vuelta los expulsara. El primer supuesto lo descartó el propio equipo porque «sentaría un precedente muy peligroso» y la segunda opción nunca estuvo sobre la mesa porque no dependía de los organizadores de la competición.
Aun así, a medida que fueron pasando los días y La Vuelta tenía más complicaciones para avanzar, las autoridades competentes dieron la espalda a la ronda española porque vieron como podían sacar tajada política. El Gobierno de España, sobre todo la parte del PSOE, pasó del silencio al respaldo a los manifestantes (la de Sumar siempre apoyó el boicot) y ni siquiera que hayan estallado la competición ha merecido la condena de Pedro Sánchez.
Alentar a más protestas
Pese a la mala imagen que ha dado España al mundo con lo ocurrido en La Vuelta, el presidente del Gobierno ha alentado para que continúen las protestas en cada evento deportivo con presencia israelí. Ahí pueden encajar distintas disciplinas como el fútbol, con el Atlético de Madrid con un inversor israelí o el Villarreal con un futbolista de dicho país. También el tenis si se disputa en España y algún jugador israelí logra clasificarse al torneo. Sin embargo, la realidad es que se refería a su deporte favorito, el baloncesto, que es donde se puede terminar montando un nuevo lío.
«Creo que las organizaciones deportivas deben plantearse si es ético que Israel siga participando en competiciones internacionales», dijo el presidente Sánchez este lunes ante los diputados y senadores del PSOE. Unas palabras con las que, al igual que ocurre con Rusia, pide la expulsión de todas las competiciones a los equipos y deportistas israelíes. Pone, claro está, el foco en la Euroliga que comienza el próximo 30 de septiembre con dos equipos israelíes. El primero en venir a España lo hará a Valencia el próximo 15 de octubre, se trata del Hapoel Tel Aviv y ya se prevén protestas.
Pilar Alegría ya preparó el terreno
Lo que ha hecho Sánchez este lunes en justificar que pueda ocurrir, pero Pilar Alegría hace unos días fue más allá y habló directamente de la Euroliga. «El deporte no puede permanecer ajeno a la realidad del mundo que le rodea», comentó en El Larguero de la Cadena SER antes de mencionar a la competición de baloncesto: «Esto no va a acabar aquí. Dentro de poco va a empezar la Euroliga de baloncesto, y hay grandes clubes rusos que todos sabemos que no van a participar. Sin embargo, otros como el Maccabi. Yo desearía y compartiría que esa misma decisión del año 2022 se aplicara con Israel».
Ahora bien, lo que obvió la ministra de Deportes es que la Euroliga no puede expulsar a ningún equipo. Esa exclusión debería provenir de los organismos internacionales como el COI. Así ocurrió en el caso de Rusia y Bielorrusia. Sin embargo, de momento Israel sigue pudiendo competir porque así lo deciden los grandes organismos. No olvidemos que no es el mismo caso que en Rusia, que invadió Ucrania, pues Israel fue primero atacado por Hamás y ha respondido a esos ataques.