Enric Mas celebra su victoria final en la Vuelta a España
Vuelta a España
La redención de Enric Mas podría salvar al Movistar Team de la desaparición
La victoria del corredor español en la Vuelta llega en un momento en el que el patrocinio telefónico sigue en el aire
Enric Mas contiene los ataques y conquista su primera Vuelta a España en el gran día de Mikel Landa
Dicen que hay trenes que solo pasan una vez en la vida. Después de años de decepciones y dudas, Enric Mas ha sabido aprovechar su gran oportunidad alzándose con la victoria en la Vuelta a España 2026. El ciclista del Movistar Team, al que ya prácticamente todos habían sacado de las quinielas de favoritos, ha conquistado el maillot rojo después de mostrar una forma de correr totalmente distinta a la que estábamos acostumbrados.
Todo cambió para Mas a falta de 31 kilómetros para la conclusión de la octava etapa de la ronda española. En ese momento, una piedra provocaba la caída del líder, y favoritísimo, Tadej Pogacar y colocaba al español al frente de la clasificación de la general. Pero no solo fue un golpe de suerte: el mallorquín ya había demostrado su fortaleza en la sexta etapa, cuando neutralizó un poderosísimo ataque del esloveno en el sterrato del puerto El Bartolo.
Sin Pogacar, la Vuelta ganaba en emoción y situaba a Enric Mas frente a la oportunidad de ganar una gran carrera, pero para ello debía de ser valiente. Y vaya si lo ha sido a lo largo de estas dos semanas y media. Lejos del conservadurismo al que nos tenía acostumbrados, el mallorquín consolidó su liderazgo etapa tras etapa, con ataques que, por fin, han puesto en pie a la afición. En la montaña ninguno de sus grandes rivales, Primoz Roglic y Félix Gall, han conseguido hacerle sombra, y hasta en la última jornada con final en alto les arañó segundos a su favor.
Como premio a su valentía, Enric Mas no solo se ha llevado el maillot rojo, también consiguió su primera gran victoria de etapa en el alto de Aitana. El nivel demostrado por el español le permitió, incluso, superar con buenísima nota la prueba contrarreloj, el único terreno en el que la potencia de Roglic hacía dudar de una posible remontada. No fue así y, con todo un país empujando, la pérdida apenas fue de medio minuto. Prácticamente nada frente a todo un especialista.
Un equipo en la cuerda floja
Si el nivel de Enric Mas ha sorprendido a los aficionados, lo mismo puede decirse de la forma en la que ha sabido competir el Movistar Team en su conjunto. Son muchas las veces en las que la única escuadra española en la élite ha sido objeto de duras críticas por su mala gestión de las carreras y de sus corredores. Sin embargo, espoleados por un líder sólido y en estado de gracia, toda la estructura ha funcionado a la perfección y ha puesto todo de su parte para la victoria final.
El cambio de actitud de unos y otros no ha podido llegar en mejor momento. El histórico triunfo en la Vuelta, primero de un español desde que lo hiciera Alberto Contador en 2014, se produce mientras el futuro del equipo sigue en el aire y a la espera de encontrar nuevos patrocinadores.
La noticia saltó poco antes del Tour de Francia: Bloomberg informaba de que Telefónica se estaba planteando finalizar su relación con el equipo ciclista de Eusebio Unzué. A pesar de tener contrato hasta 2029, la compañía aduce «un nuevo rumbo estratégico» y busca comprador o, al menos, un compañero que reduzca el peso económico que supone el patrocinio del Movistar Team, estimado en unos 20 millones de euros al año.
Los cambios de color en los maillots ciclistas son muy habituales. Sin ir más lejos, el propio Movistar Team es sucesor del Reynolds de Perico Delgado, el Banesto de Miguel Indurain o el Caisse d'Epargne con el que Óscar Pereiro también ganó el Tour de Francia.
Sin embargo, el auge de los superequipos y el impulso de los petrodólares árabes ha convertido el pelotón profesional en un deporte de ricos y humildes en los que el pez grande se queda con los mejores corredores y, en consecuencia, acumula la mayoría de los éxitos. Ya el propio director del equipo, el mencionado Unzué, reconoció en plena ronda gala que estaba siendo «complicado» encontrar nuevos ingresos.
Es por ese motivo por el que un triunfo tan inesperado como el de Enric Mas en una Vuelta que ya todos otorgaban a Pogacar aporta una visibilidad extra al equipo y puede animar a algunos a rascarse el bolsillo. Veremos si en las oficinas navarras del Movistar Team son capaces de sacar provecho de un maillot rojo que se han ganado a pulso y que demuestra que el ciclismo español, aunque no viva sus años de mayor gloria, todavía tiene mucho que decir en el pelotón internacional.