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El base del Real Madrid, Facundo Campazzo, durante el partido frente al Maccabi Tel Aviv

Facundo Campazzo durante el partido frente al Maccabi Tel Aviv la temporada pasadaEFE

Más de 250 organizaciones piden suspender el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv de Euroliga

Más de 250 organizaciones sociales, de solidaridad con Palestina y de la comunidad palestina en Madrid, han reclamado en un manifiesto unitario la suspensión del partido de la Euroliga de baloncesto entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv previsto para este jueves 8 de enero en el Movistar Arena.

El llamamiento se enmarca dentro de una iniciativa coordinada desde Madrid y Barcelona y da continuidad a la demanda formulada recientemente en la capital catalana por más de 150 entidades sociales, que ha obligado a celebrar a puerta cerrada el partido entre el FC Barcelona y el Maccabi de mañana martes.

Al manifiesto, que ha sido impulsado por la entidad de solidaridad con Palestina BDS Madrid, se han adherido plataformas barriales y de municipios de la Comunidad de Madrid en solidaridad con Palestina, así como entidades vecinales como la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

También se han sumado organizaciones como Ecologistas en Acción; sindicatos como CCOO, UGT, CGT, Solidaridad Obrera, Sindicato de Inquilinas y la Plataforma Sindical de la EMT; así como entidades educativas como la FAPA Giner de los Ríos y Marea Palestina, además de numerosas plataformas en defensa de la sanidad pública.

El comunicado cuenta también con el apoyo de partidos de la izquierda política, entre ellos Más Madrid, Podemos, Izquierda Unida, Partido Comunista de España, Anticapitalistas y Recortes Cero, entre otras formaciones.

Las organizaciones firmantes denuncian que la celebración de este encuentro deportivo «contribuye a la normalización internacional del Estado de Israel, actualmente investigado por la Corte Internacional de Justicia por el crimen de genocidio contra el pueblo palestino».

A su juicio, la participación de equipos que representan a Israel en competiciones deportivas internacionales «supone un uso del deporte como instrumento de blanqueamiento de una política sostenida de ocupación, apartheid y exterminio».

En este sentido, recuerdan que «la presión ejercida por las entidades sociales y el movimiento popular en Barcelona ha tenido ya consecuencias concretas, logrando que el partido entre el FC Barcelona y el Maccabi Tel Aviv, previsto para el 6 de enero, se juegue a puerta cerrada».

Para las organizaciones firmantes, este precedente «demuestra que la movilización social puede frenar la normalización y obligar a las instituciones y a los organismos deportivos a reaccionar».

El comunicado subraya asimismo «el creciente rechazo social que esta situación genera en distintas ciudades del Estado», recordando que en los últimos meses ha habido «movilizaciones no violentas que han evidenciado una oposición cada vez más amplia al uso del deporte y de los grandes eventos como herramientas de legitimación política».

Además, las entidades firmantes añaden que «el deporte no puede situarse al margen de los crímenes internacionales ni ampararse en una supuesta neutralidad. Permitir la celebración de este partido, sostienen, supone una forma de complicidad política y simbólica».

Por todo ello, exigen a las instituciones que «adopten las medidas administrativas y políticas necesarias para impedir la celebración del partido entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv en el Movistar Arena y hacen un llamamiento a participar de las movilizaciones convocadas el próximo 8 de enero ante el recinto deportivo».

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