Croacia está inmersa en un proceso regenerativo necesario para afrontar su nueva etapa
Croacia, la selección liderada por Modric que despide a los veteranos y da paso a los jóvenes
El combinado entrenado por Zlatko Dalic está inmerso en un proceso de regeneración y con la nueva camada de futbolistas espera poder llegar lejos en esta Eurocopa
Croacia siempre ha sido una selección muy a tener en cuenta en el panorama del fútbol continental. Un país que tuvo la suerte de disfrutar de jugadores tan icónicos como Davor Suker, Robert Prosinecki, por citar dos buenos ejemplos que hicieron parte de su carrera en el fútbol español. Y con el paso de los años, Croacia ha conseguido mantener ese nivel. La selección balcánica ha vivido una buena época recientemente gracias a futbolistas como Luka Modric, Ivan Perisic, Mario Mandzukic, Ivan Rakitic. Y con esa generación de futbolistas, Croacia fue capaz de llegar a las rondas finales de los grandes torneos a nivel de selecciones, ya sean Mundiales o Eurocopas.
Sin embargo, el tiempo pasa muy rápido y Croacia está viviendo los últimos coletazos de esta etapa que se puede considerar exitosa. Para ser perfecta, la selección tendría que haber ganado un gran título. Eso sí, se quedó cerca. La final del Mundial de Rusia 2018 fue un buen ejemplo. Croacia es un equipo que está inmerso en un proceso de regeneración bastante evidente. Los líderes hoy día son Modric, Kovacic y Perisic, pero por detrás vienen pisando fuerte los más jóvenes.
El glorioso ciclo está llegando a su fin y la realidad de Croacia se resume en futbolistas como Josko Gvardiol, Pasalic, Ivanusec o Stanisic. Son jugadores talentosos, pero que todavía deben de dar un paso adelante si quieren llegar al mismo nivel al que llegó la selección en los últimos dos lustros. Zlatko Dalic tiene material más que de sobra para llevar a cabo esta renovación.
El momento para demostrar si Croacia está a la altura de las expectativas llega en la Eurocopa, un torneo en el que quiere llegar lo más lejos posible y poner en apuros a las grandes favoritas para llevarse el título. Pero primero tiene que superar una fase de grupos que no será fácil. Dejar fuera a dos selecciones como España o Italia no es, precisamente, la tarea más sencilla. Lo bueno es que la condición de selección tapada le puede dar sus frutos.
Virtudes y defectos
Evidentemente, la llegada de futbolistas jóvenes le ha sentado fenomenal a una selección como Croacia que tenía bastante dependencia de Modric, Kovacic y compañía. La actual selección croata se caracteriza por contar con una construcción del juego fantástica. Futbolistas como Erlic, Sutalo o Pongracic saben sacar el balón jugado de una manera increíble.
Y esta virtud hace que Dalic les dé mucha libertad a la hora de romper las líneas de presión. Cuando está instalada en campo rival, Croacia es una selección muy potente cuando realiza las sujeciones en la última línea, lo que hace que los laterales y los centrocampistas tengan tiempo más que de sobra para abrir espacios y generar ocasiones de peligro.
Sin embargo, en los últimos meses, Croacia ha cambiado un aspecto determinante en su juego. Hace un par de años, la selección de Dalic construía por fuera y, actualmente, lo está haciendo más por dentro sin renunciar a la profundidad de un lateral como Stanisic, fundamental en el título de Liga conseguido por el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso.
Su principal defecto aparece cuando no tienen el balón. Y es aquí donde España, por citar un ejemplo, puede hacer mucho daño. Croacia no es la selección más presionante y lo habitual es verles esperar en el bloque medio, donde suelen cambiar sin muchas dificultades del clásico 4-3-3 al 4-2-3-1, que tanto se está utilizando en el fútbol actual.
Otros grandes problemas que pueden explotar los rivales son que los centrales suelen saltar mucho cuando defienden en campo propio, se tienden a hundir a la hora de proteger el punto de penalti y si no logran recuperar rápido después de perder el balón, la línea defensiva sufre mucho cuando defiende a campo abierto.