Fernando Alonso, durante el GP de Bélgica
La última mejora que le ha vendido Aston Martin a Fernando Alonso para hacer olvidar un año irregular
En la escudería británica son optimistas y creen que la mejora que traen en el alerón delantero será beneficiosa para el piloto asturiano
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La temporada de Aston Martin está siendo de lo más decepcionante y ya nadie tiene problema en reconocerlo. Las cosas no están saliendo como habían previsto en la escudería británica y los principales afectados, como es lógico, están siendo Fernando Alonso y Lance Stroll, que ocupan la decimotercera y decimoquinta posición en el Mundial de pilotos.
A pesar de todo, los rectores de la escudería no bajan los brazos y confían en que de aquí al final de temporada las cosas mejoren gracias a una serie de mejoras que han introducido en el AMR25 que, por el momento, no están surtiendo efecto. Lo sucedido en el GP de Bélgica no hace más que confirmar que en la fábrica Silverstone todavía queda mucho trabajo por delante.
De cara al GP de Hungría, que se celebra este fin de semana en el circuito de Hungaroring, uno de los más entretenidos y divertidos de todo el calendario de la F1, Andy Cowell, el team principal de la escudería británica, ha comentado que el coche de Fernando Alonso va a mejorar sustancialmente en el trazado magiar.
«Estamos contentos con el nuevo alerón delantero. Lo usaremos en Hungría y nos dará un mayor beneficio que aquí (en Bélgica). Ha sido un buen test, pero esperamos añadir rendimiento la semana que viene», afirmó Cowell tras la carrera en Spa-Francorchamps.
El ingeniero británico confía en que el AMR25 dé el rendimiento esperado en el GP de Hungría y los primeros interesados en que esa mejora surta efecto son los propios pilotos. Pero la realidad es bien distinta. El coche no da para mucho y lo más normal es que de aquí a que acabe el año los resultados sean irregulares, tal y como reconoció el piloto asturiano a la conclusión del GP de Bélgica.
«Quizás exceptuando los pilotos McLaren, el resto estamos pensando y soñando con lo que podrá ser una buena temporada el año que viene. Este año ya va a cambiar muy poco en esta segunda mitad», reconoció Alonso.
El asturiano es el primer interesado en que su monoplaza responda, pero la realidad es la que es y, hoy por hoy, Alonso no tiene las herramientas necesarias como para luchar por cotas más altas. Por lo tanto, lo más lógico es que en las carreras que quedan por delante el AMR25 mantenga la dinámica que viene mostrando hasta la fecha.
El ovetense no confía en su equipo en estos momentos y sueña con que la historia el año que viene sea diferente. Por eso se fichó a Adrian Newey. La ambición en Aston Martin es máxima y están convencidos que, tarde o temprano, van a ser una de las escuderías más punteras de la categoría. Pero para eso hay que trabajar y eso no se está notando en este 2025.
Pensando en 2026
La realidad del equipo es que casi todo se hace pensando en el futuro. Y por esa misma razón, las cosas no están yendo bien en 2025. El cambio de reglamento que está previsto para la temporada que viene podría alterar todo (en el sentido positivo).
Esta nueva regulación con la que ya trabaja Aston Martin implica cambios en la aerodinámica, motores y chasis. La entidad está trabajando activamente en el diseño de su coche para 2026, utilizando el coche actual, el AMR25, como plataforma de pruebas para el nuevo reglamento.
Andy Cowell ya comentaba a principios de temporada que la idea era llegar lo mejor preparados posibles a la campaña del 2026: «Estamos invirtiendo mucho en el próximo año y en entender lo que tenemos, así que no estamos entrando en pánico por el coche de este año».
En definitiva, si no pasa nada excepcional, el resultado en el GP de Hungría va a ser el mismo o bastante parecido al de Bélgica. Por lo tanto, lo más normal es que tanto Alonso como Stroll acaben fuera de los puntos a pesar de que Cowell haya dicho que para el fin de semana en Hungaroring han introducido mejoras en el alerón delantero.
Eso sí, el asturiano no es del todo pesimista. «Quiero pensar que fue por las características del circuito. Fuimos algo menos competitivos, desde los primeros entrenamientos no teníamos el ritmo. Como salíamos desde atrás cambiamos el motor y apostamos por una carrera de lluvia, y no sucedió, pero creo que el trazado fue la principal razón (de la falta de rendimiento). Espero que estemos más cerca de la Q3, o más competitivos. En Spa éramos último y penúltimo, no queremos estar en esa situación. Pero hay diez coches en tres décimas y queremos estar entre los mejores. Aunque no es una gran prioridad. Claro que queremos hacerlo bien cada fin de semana, no venimos aquí a divertirnos, pero no hay muchas cosas que se puedan hacer en el set-up o las evoluciones para mejorar de manera mágica».