Williams FW48, el coche de Carlos Sainz para 2026
Así es el nuevo coche con el que Carlos Sainz aspira a ganar el Mundial de F1
El FW48 se presenta en formato digital y ocultando detalles básicos del monoplaza definitivo. En Bahréin se verá en pista con Carlos Sainz al volante.
Los motivos de Sainz para ilusionarse con el Williams 2026 a pesar del fiasco de los test
La temporada de Formula 1 marca el inicio de una nueva era reglamentaria y, con ella, la gran apuesta de Williams para regresar a la élite. El equipo británico ha presentado el FW48, el monoplaza con el que Carlos Sainz y Alexander Albon competirán en el campeonato, un proyecto que simboliza la reconstrucción de una escudería histórica que busca volver a luchar por condiciones de cabeza. Se trata del primer coche diseñado íntegramente bajo la nueva normativa técnica, lo que convierte este modelo en una pieza clave dentro de la estrategia a medio y largo plazo del equipo.
El desarrollo del FW48 ha estado marcado por una apuesta decidida por adelantarse al cambio de reglamento. Williams decidió priorizar este monoplaza antes que cualquier otro proyecto, centrando todos sus recursos desde principios de 2025 para llegar con ventaja a la nueva etapa de la Fórmula 1. El coche, que hará su debut oficial en los test de Bahréin, ha completado miles de kilómetros de simulación antes de pisar el asfalto, reflejando la importancia que el equipo da al trabajo previo en el simulador y a la preparación tecnológica.
Uno de los puntos fuertes del nuevo monoplaza es el motor Mercedes, considerado por el propio equipo como uno de los grandes activos de cara al inicio de la nueva normativa. El propulsor alemán, James Vowles, ha demostrado fiabilidad en los primeros ensayos, algo fundamental en un año en el que todos los equipos afrontan cambios profundos en la tecnología híbrida. La combinación entre el nuevo reglamento y una unidad de potencia competitiva alimenta el optimismo dentro de Williams, que confía en dar un salto de rendimiento respecto a temporadas anteriores.
A nivel técnico, el FW48 mantiene la esencia de los Fórmula 1 modernos: motor V6 turbo híbrido colocado en posición central trasera, caja de cambios semiautomática de ocho velocidades y neumáticos Pirelli. El coche está diseñado para competir durante toda la temporada 2026 con el objetivo de convertirse en la base de crecimiento del equipo. Más allá del rendimiento inmediato, el monoplaza forma parte de un plan estratégico pensado para evolucionar durante el año y sentar las bases de futuros éxitos.
El diseño también busca conectar con la historia de la escudería. La nueva decoración mantiene el predominio del azul, incorporando detalles que recuerdan a los coches campeones de Williams en los años noventa, en un guiño a la época dorada del equipo. La presencia de nuevos patrocinadores refuerza la sensación de renovación y crecimiento en torno al proyecto, que pretende recuperar el prestigio perdido durante la última década
Carlos Sainz celebra el podio conseguido en el GP de Qatar
El papel de Carlos Sainz será clave en este proceso. Tras su primer año de adaptación en la escudería, el piloto español aporta experiencia técnica y conocimiento de equipos punteros, algo fundamental para guiar el desarrollo del coche. Su integración ha permitido a Williams incorporar feedback de alto nivel en el proceso de mejora del monoplaza, reduciendo el tiempo de adaptación y centrando los esfuerzos en el rendimiento puro.
El retraso en algunos procesos de producción, incluidos los crash test de la FIA, obligó al equipo a perderse los primeros test privados, pero desde la escudería han insistido en que se trata de contratiempos habituales en proyectos completamente nuevos. El objetivo, aseguran, es comenzar la temporada sin comprometer la fiabilidad del coche, una prioridad absoluta en una campaña que marcará el rumbo del equipo en los próximos años.
Con el FW48, Williams no solo presenta un coche, sino una declaración de intenciones. La escudería británica quiere volver a ser competitiva y confía en que la nueva normativa abra una ventana de oportunidad para recortar distancias con los equipos dominantes. Para Carlos Sainz, este monoplaza representa la posibilidad de liderar un proyecto ambicioso y aspirar a luchar por el Mundial en el inicio de una nueva era de la Fórmula 1