24 de septiembre de 2022

Benzema, con el trofeo de la Supercopa de Europa, el primero que levantó como capitán

Benzema, con el trofeo de la Supercopa de Europa, el primero que levantó como capitánEFE

Florentino no piensa fichar un ariete porque Benzema es incombustible

El francés no se lesiona y solo dejó ser titular cinco veces la temporada pasada, de manera que el Real Madrid analiza que Rodrygo y Hazard pueden cubrir esa posición cuando el próximo Balón de Oro no esté

Benzema no se lesiona. Es verdad. Y esperemos que decir esta realidad tan cruda no sea gafe, pero es lo que ha sucedido en los últimos cuatro años. Karim juega siempre y lo que es más importante, siempre quiere jugar. Por ello, traer un delantero de fuera es un dispendio excesivo y una situación dura para el contratado, porque sabe que no va a tener minutos. Es la reflexión que realiza la dirección deportiva del Real Madrid cuando calibra la necesidad de fichar un ariete de reserva. El próximo Balón de Oro vive el esplendor en la hierba a los treinta y cuatro años y su rendimiento impide que juegue otro nueve. En este contexto, Florentino Pérez ha decidido no fichar un delantero en este mercado. Sólo una lesión de urgencia cambiaría la postura del club.
«Karim lo juega casi todo, incluso no es sustituido en los partidos ni siquiera al final, y las pocas veces que no es titular su puesto puede ser cubierto con los delanteros que tenemos, Rodrygo y Hazard, más Asensio si se queda». Es el análisis que ejecuta la cúpula de la casa blanca en su cálculo pausado de las necesidades de la plantilla para defender los títulos conquistados durante la pasada campaña. Los 22 tantos de Vinicius, segundo rematador de la plantilla la pasada campaña, también en su mejor año, consolidan esa posición. Hay gol en el equipo.

Benzema es un caso único

La ambición de Benzema es un caso único, de estudio. No desear tener partidos de descanso, no desea graduarse con su estancia en el banquillo, porque él sabe regularse en el césped con su experiencia. En cada encuentro sabe cuando dar el do de pecho y cuando descansar. No se desgasta en carreras inútiles y sabe nadar y guardar la ropa para estar en el sitio adecuado cuando hay que marcar. El espejo de la final de la Supercopa de Europa es perfecto. Cuando Vinicius penetró por la izquierda y centró, allí estaba él para anotar el segundo tanto.
Su constancia en las alineaciones se la ha ganado a pulso a lo largo de catorce años y especialmente en los últimos siete, primero como el escudero perfecto de Cristiano y después como el artillero del equipo. Es el máximo goleador del Real Madrid desde que el portugués se marchó en julio de 2018.

132 de los 324 goles en cuatro años

El francés anotó en Helsinki el gol 324 en el Real Madrid y ya es el segundo artillero de la historia de la entidad, solo superado por los 451 de Cristiano. Pero el dato que revela su progresión es que ha anotado 132 dianas en los últimos cuatro años, mientras marcó 192 en las primeras nueve campañas. Con este balance, eterno en las alineaciones, fichar un suplente es un castigo para el elegido, por mucho que sueñe con militar en el equipo más famoso del mundo. Ancelotti cuenta con Rodrygo, que firmó nueve dianas el curso anterior, y ha dicho a Hazard que ese podría ser su sitio para tener minutos. Asensio, autor de doce tantos en la temporada precedente, también opta a esa misión si no admite el traspaso, cosa que desea el club.

El único treintañero que renueva por dos años

La eficacia de Benzema es tanta, es un caso tan extraño, que a los treinta y cuatro años va a renovar por dos más, hasta los 36, y con un aumento de sus emolumentos ganado en el campo. Hombres como Modric y Kroos lo harán año a año y no hay problema. Pero la de Karim es una situación especial. Recibir el próximo Balón de Oro a los treinta y cuatro años, al filo de los treinta y cinco, pues los cumple en tres meses, lo dice todo.
Benzema celebra su gol en la Supercopa de Europa

Benzema celebra su gol en la Supercopa de EuropaEFE

Su secreto es una preparación física específica en la que «elimina músculo y potencia las fibras secas», ausentes de grasa al límite de lo posible y de lo imposible. Pesa cinco kilos menos que hace ocho años. En estas condiciones, el Real Madrid no necesita palancas para contratar un delantero que vivirá en un banquillo.
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