Dani Raba y Leandro Cabrera peleando por un balón en el Espanyol - Leganés de esta temporada
Las cuentas de Espanyol y Leganés para la salvación y de Celta, Rayo y Osasuna para jugar Europa
La última jornada de la Liga se disputará el próximo fin de semana y hay cinco equipos con algo en juego: tres sonreirán y a dos les tocará llorar
Leganés y Espanyol pelearán por la salvación en la última jornada y la lucha por Europa se intensifica
La Liga Española 24/25 está llegando a su fin. Solamente queda una jornada por disputarse y 15 de los 20 equipos que comenzaron la Primera División ya no tienen nada en juego. Está prácticamente todo el pescado vendido, aunque todavía quedan dos luchas vivas. La dramática pelea por la salvación, que involucra a Leganés y Espanyol y el sueño europeo de Celta, Rayo Vallecano y Osasuna. Dos plazas (una de Europa League y otra de Conference) para tres equipos.
Será toda una guerra tanto en el césped como en los banquillos y la grada, donde cuerpo técnico y aficionados estarán pendientes de sus teléfonos móviles para saber el resultado del resto de partidos. Primero se resolverá la salvación, el sábado 24 de mayo a las 18:30, y ese mismo día a las 21:00 se disputará también la pelea europea. Todos los involucrados se enfrentan a equipos sin nada en juego.
Los partidos por evitar el descenso serán el Leganés - Valladolid, que tendrá lugar en Butarque, y el Espanyol - Las Palmas, que se jugará en el RCDE Stadium. Curiosamente los dos rivales que intentarán salvar la categoría jugarán frente a dos equipos descendidos. La baraja está en la mano del Espanyol que sabe que si gana estará matemáticamente en primera porque está dos puntos por encima del Leganés.
Ahora bien, si empata y el equipo pepinero logra la victoria, el Espanyol será el descendido, pues el golaverage favorece al conjunto madrileño. Sorprende ver al Espanyol metido en este pelea cuando hace cinco jornadas algunos periodistas llegaron incluso a especular con la opción de ver a los periquitos peleando por los puestos europeos. La realidad es bien distinta y deberán certificar su permanencia en Primera en la última jornada. La lógica dice, viendo los rivales y que juegan en casa, que ambos equipos ganarán sus partidos y se salvará el Espanyol. Ahora bien, cosas más raras se han visto y puede pasar de todo.
Ya centrados en la lucha por Europa, que será unas horas más tarde, hay tres equipos metidos en la pelea: Celta, Rayo Vallecano y Osasuna. Ahora mismo están clasificados en ese orden por lo que el Celta iría a Europa League, el Rayo Vallecano a la Conference League y el equipo navarro se quedaría a las puertas de volver a disputar competición continental. Es el que peor lo tiene, aunque esta lucha puede tener más miga, sobre todo porque no todos jugarán en casa.
El Rayo Vallecano, que ganando al Mallorca en Vallecas se asegura como mínimo la Conference –necesitaría un pinchazo del Celta para la Europa League–, parece tener el duelo más asequible, sobre todo porque los de Jagoba Arrasate ya no pueden disputar Europa y llegarán sin nada en juego tras una temporada en la que por momentos han estado peleando por las posiciones de arriba. Finalmente no ha sido así y se presentan a esta última jornada sin ningún tipo de aliciente.
Los jugadores del Rayo Vallecano en un partido de esta temporada
En el caso del Celta la cosa está clara. Ganar les da el billete a la Europa League. Ahora bien, un empate les puede dejar incluso fuera de la Conference, pues tiene 52 puntos mientras que Rayo y Osasuna están con 51. El equipo celeste se enfrenta al Getafe en el Coliseum. Los de Bordalás no tienen nada en juego, pero es de esperar que compitan bien el partido después de un año complicado en el que por momentos se vieron en Segunda y en otros momentos también en Europa. Año raro que querrán cerrar de la mejor manera.
Por último está el caso de Osasuna, que es quien más difícil lo tiene. Se medirá al Deportivo Alavés en Mendizorroza. Cierto es que los babazorros no se juegan nada, pero pasa lo mismo que con el Getafe. Juegan en casa y además ante uno de sus principales rivales. Así pues, no le pondrán las cosas fáciles a los rojillos. Se espera que Vitoria, tras un año tan difícil, sea una fiesta en la que un triunfo sería la guinda al pastel de una salvación que por momentos se vio imposible.