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Vinicius conduce un balón durante el Mundial de ClubesEFE

El Real Madrid, tranquilo con la renovación de Vinicius: hablará con él para saber por qué no ha rendido

No hay prisa en el Real Madrid. Las prisas son para los ladrones y los toreros malos. Ahora las cosas de palacio van a ir despacio. Siempre van despacio en la casa blanca, porque las cosas se analizan bien durante meses, pero ahora más. El club sabe jugar estas partidas de ajedrez. Vinicius no quiso renovar durante un año para pedir más dinero a rebufo del Balón de Oro que esperaba y la pelota dio en el poste y se le marchó fuera. El futbolista se quedó mentalmente fuera de juego. Desde entonces ha rendido muy poquito.

Realmente no ha ofrecido futbolísticamente nada para lo que ha hecho durante los seis años anteriores, clave en la consecución de dos Champions. Su renovación está parada. Se encuentra en punto muerto porque el Real Madrid no le va a dar lo que quería y porque lo que verdaderamente preocupa en la empresa es el terrible descenso de rendimiento, que tiene aspectos tanto físicos como psicológicos. Eso es lo más importante para la institución que le paga. Lo único importante.

La estrella brasileña, que no brilla ahora, se ha tirado un año mareando la perdiz para sacar más dinero a un nuevo contrato. El actual termina dentro de dos años. Ha sido Federico Pena y Roc Nation Sports los que le han aconsejado estirar la negociación para sacar todo el dinero posible. Es lícito, legal. Está en su derecho. Como el Real Madrid está en su derecho de no ofrecerle todo lo que solicita.

Vinicius ha hecho las cosas muy mal en los últimos tiempos y lo más grave es que ha dejado de jugar bien al fútbol, que es a lo único que se debería dedicar.

Cometió el gran error de manifestar que «España es racista» y que si todo continuaba así «le deberían quitar el Mundial 2030». No se atrevió a decirlo vestido del Real Madrid y en España. lo dijo vestido con la amarelha y en Brasil. Fue utilizado por gente más inteligente y más experimentada que él y metió la pata. Metió la pata porque la abrumadora mayoría de los países europeos son muchísimo más racistas que España.

Metió la pata porque la propia Brasil es mucho más racista que España. Y es mucho más racista Estados Unidos, donde no ha abierto la boca durante un mes para denunciarlo ¿Por qué? Porque Vini es allí un ídolo de la lucha contra el racismo. Y durante mucho tiempo se ha dedicado más a liderar esa bandera que a jugar al fútbol, que es por lo que se le conoce. Y se olvida que es famoso en todo el mundo porque milita en el club más importante del planeta, el Real Madrid.

La obsesión por ganar más que Mbappé

Mal aconsejado en el asunto del racismo, su retraso táctico en la renovación le ha salido mal. Y ahora no está en posición de pedir. Hablemos de dinero, que no es elegante en la calle pero si en los negocios. Y esto es un negocio.

Vinicius se puso como reto cobrar más que Mbappé, un hecho que demostraba unos celos y unos egos que también se han visto en el césped.

Kylian tiene una ficha neta anual de catorce millones y percibe cada temporada otros treinta millones como abono de su prima de fichaje por venir al Bernabéu con la carta de libertad. Vinicius ha puesto sobre la mesa cobrar veinticinco millones netos. Después se habló de veinte.

Por fin se había llegado a un acuerdo verbal de renovación entre las partes. Pero todo se ha aparcado. Y lo que está claro es que el brasileño no va a percibir más millones que Mbappé.

Vinicius dice ahora que tiene contrato hasta 2027 y se comporta de manera extraña

Las cuestiones del fútbol cambian radicalmente en cuestión de horas y la renovación puede avanzar muy pronto de golpe, pero la situación se encuentra estancada. Sustituido por Xabi Alonso en dos partidos, consecuencia de su flojas prestaciones, el propio jugador declaró en el Mundial de Clubes que tenía contrato hasta 2027 y ya está. Sonaba mal. Y retirar los colores del Real Madrid de sus redes sociales particulares demostró que algo pasaba. Le pidieron explicaciones y recuperó al Real Madrid en sus redes pocas horas después, pero todas estas cosas demuestran unos comportamientos muy feos, muy raros, actuaciones que desvelan que no está centrado y mucho menos en el fútbol.

El césped da y quita razones. Y en el Mundial de Clubes hemos constatado una desconexión entre Vinicius y Mbappé que afecta al funcionamiento del equipo.

Xabi no permitirá esta situación entre Vinicius y Mbappé

El entrenador ha vivido en sus carnes este problema en plena competición mundialista y cortará por lo sano cuando comience la Liga en agosto. En Estados Unidos ya sentó al brasileño en dos ocasiones a la hora de partido, no en los últimos minutos, y ese cambio rápido decía claramente que el jugador no rendía y que el técnico buscaba otras soluciones. El guipuzcoano no permitirá que se repita esta dualidad y esta falta de coordinación entre los dos delanteros.

Hay un premisa que Vinicius debe admitir: Mbappé ha marcado 44 goles en su primera campaña del Real Madrid y es la nueva figura del plantel, por delante de él. Y debe asimilarlo, masticarlo. Kylian es el hombre al que hay que centrar balones para que marque. Si no digiere esta realidad en su cabeza le irá todavía peor.

El problema empieza en Vinicius. Y afecta a los dos en el litigio de la presión alta que el preparador exige a los delanteros y que ninguno ejecuta, solo Gonzalo, que ha bajado a la tierra a los dos gallitos.

La renovación está en vía muerta. Todo puede cambiar en un día, en una conversación. Pero la primera charla que desea la dirección deportiva es humana, psicológica, sanguínea.

Vinicius, ¿qué te pasa?

Florentino Pérez, José Ángel Sánchez y Xabi Alonso, todo el club se pregunta qué le pasa a Vini. Es lo que quieren saber.

Habrá un cara a cara para conocer de primera mano qué le sucede. Sus reacciones al retirar al Real Madrid de sus redes y al comentar que su contrato acaba en 2027 evidencian un enojo que le ha afectado a la hora de competir. Hay que hablar, porque en esta diatriba se abren todos los frentes. Puede renovar en cuestión de días o puede pensarse en un futuro traspaso si el futbolista no reacciona y no cambia el chip. Si la incompatibilidad entre Vini y Mbappé persiste habrá que pensar en tomar medidas.

Ya no está en la lucha por el Balón de Oro

Su rendimiento ha descendido tanto que no está en la lista del próximo Balón de Oro ni se le espera. Mbappé es séptimo en la primera clasificación descubierta. Eso es lo que preocupa. El brasileño no puede pasar de ser segundo a desaparecer del escalafón. Hay que hablarlo. Es bueno decir lo que se siente. En ello están.