Vinicius quiere ser el futbolista mejor pagado de la plantilla del Real Madrid
Vinicius no se baja del burro y pide el mayor salario de la plantilla: 20 millones netos y 100 en cinco años
El brasileño piensa que debe ganar lo mismo que Mbappé, que recibe el extra de su prima de fichaje
El club se extrañó por esta petición cuando su rendimiento ha sido malo y no piensa romper la escala salarial; la afición muestra su alejamiento emocional del jugador
El Real Madrid le había ofrecido un contrato por un lustro que era el segundo mejor de la plantilla, con pagos extraordinarios por goles, objetivos y premios individuales. Cifras que le desmarcaban del empate técnico que compartía con Bellingham. Todo parecía encaminado en un acuerdo verbal. Y todo se fue al garete cuando quien se desmarcó del pacto fue Vinicius, que solicitó un salario neto de 20 millones, un total de 100 millones netos en cinco años, para equipararse con Mbappé.
El objetivo del brasileño es continuar siendo el mejor pagado de la plantilla, aunque sea empatando con el francés, pero nunca pasar a ser segundo plato, porque su agente señala que ha sido el número uno deportivamente durante un trienio, rubricado con dos Champions. Vinicius no piensa bajarse del burro. Y el Real Madrid no piensa ceder a peticiones que rompen su escalafón salarial. El club se 'levantó de la mesa' de negociación porque las diferencias son totales, de concepto. No puede admitir que la negociación se base en cobrar lo mismo que otro jugador, sea la cantidad que sea. Y sobre todo no puede aceptar que le pidan ganar tanto dinero como otro compañero cuando la temporada de Vinicius ha sido la peor desde que debutó hace siete años.
El club madrileño está acostumbrado a todo lo que ustedes se puedan imaginar y a todo lo ustedes ni se pueden imaginar respecto a lo que exigen futbolistas y representantes. No podemos decir que le sorprenda nada a una entidad que lleva negociando fichajes importantes a lo largo de un siglo, desde Ricardo Zamora a Di Stéfano pasando por Kopa y Puskas, hasta llegar a Figo, Zidane, Ronaldo, Cristiano, Modric, Kroos, Benzema y Mbappé. Si Florentino Pérez escribiera lo que los representantes le han llegado a pedir durante el cuarto de siglo que lleva en la presidencia, el libro sería un superventas antológico, increíble.
Dicho esto, es cierto que en la casa blanca sí que extrañó que los apoderados de Vinicius cambiaran el paso y pidieran que el brasileño gane lo mismo que Mbappé precisamente cuando su rendimiento ha sido el peor desde que llegó al Bernabéu en 2018. Parecía surrealista.
Se ha puesto en una posición de fuerza
En el cuartel general de Valdebebas no gustó que Vinicius rompiera ese principio de acuerdo para colocarse de pronto en una situación de dureza negociadora y exigir, está en su derecho, el mismo dinero que percibe Mbappé. Eso es lo que no acepta la entidad, que la medida sea la equiparación económica con otro futbolista. No solicita una cifra, sino la que sea que cobre Kylian Mbappé. Y la estrella francesa le ha superado claramente en su primer año, con 44 goles. Y Kylian ha realizado una campaña que para su nivel es normal, sin alharacas.
Por supuesto, son los agentes los que negocian y realizan esas propuestas económicas. Y son los representantes de Roc Nation Sports, con Frederico Pena al frente del sector brasileño, quienes expresan el deseo del futbolista. Pueden influirle, utilizarle, convencerle, pero el FIFA World Player ya tiene 25 años y mucha experiencia en todas las lides, dentro y fuera del césped. Ellos hablan en nombre de Vinicius y el jugador les da esa prerrogativa. Sabe lo que hace. Y se ha colocado en una postura de fuerza que es una táctica equivocada.
Echar un pulso al Real Madrid es una estrategia negativa
Si Vinicius pide ese dinero es porque él lo quiere, no son excesos de sus apoderados. Y sus actuaciones en las redes sociales borrando el escudo del Real Madrid explican que sus reacciones no son lógicas y tienen un tinte sanguíneo que no le conviene.
El futbolista demuestra así su enojo porque no le ofrecen lo que pide. Quitó los referentes del Real Madrid en sus redes sociales y después los recuperó inmediatamente porque alguien con cabeza le dijo que entrara en razón, que son posiciones divergentes y ya está, que cada parte defiende lo suyo. Esos tics del suramericano evidencian unos sentimientos encontrados y no es bueno negociar en estas condiciones.
La estrategia de echar un pulso al Real Madrid es negativa. Es mala para él porque objetivamente tiene consecuencias graves. La afición madridista ha mostrado ya su desafección con el número siete. Lo mismo sucedió con Özil, Di María, Cristiano y Sergio Ramos cuando plantearon un pulso a la cúpula del club. Y todos lo perdieron.
Es una posición peligrosa y arriesgada
Decimos que el planteamiento de Vinicius es equivocado porque es muy arriesgado. Está pidiendo ganar más dinero que nadie en una lucha con la empresa mientras a partir del 19 de agosto tendrá que demostrar en la competición un nivel máximo que el Bernabéu no ha visto desde hace tiempo. Cuidado. Hay que jugar bien mientras se plantea un duelo con la empresa. Y la grada también exige. Y olvida pronto. Y en estas situaciones los seguidores piden más. Y cualquier fallo adquiere mucha mayor trascendencia si el profesional está inmerso en un conflicto de intereses con posturas enfrentadas.
Lo primero que tiene que hacer es volver a jugar bien
La divergencia de conceptos entre el club y el futbolista es total y en estas circunstancias las negociaciones de la renovación están paradas. Para el Real Madrid lo más importante es que Vinicius vuelva a ser Vinicius. La dirección deportiva va a esperar. Desea ver su evolución. Desde que perdió el Balón de Oro no ha ofrecido buenas prestaciones y en su estreno con Xabi Alonso en el Mundial de Clubes persistió en esa línea de perfil bajo, ajena al Vinicius protestón, caliente y determinante de los últimos años.
El club quiere observar primero que vuelve a ser el futbolista decisivo de antes. Y después hablarán. No hay urgencias.