Vinicius Jr., en el partido frente al Salzburgo
El Real Madrid no tiene ninguna prisa con la renovación de Vinicius
El jugador no quiso renovar con el preacuerdo establecido y el club ahora se da un tiempo para observar su rendimiento tras una mala temporada
Se espera alcanzar una entente, pero ahora lo que prima es que vuelva a ser el Vinicius de antes, porque con el nivel de este año no está en condiciones de pedir nada
No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo y eso es lo que han hecho los representantes de Vinicius a la hora de pedir un dineral por su renovación que no ha sido demostrada en el césped. Esto es el mundo al revés. Los apoderados del futbolista han saltado a la palestra pidiendo 30 millones de euros netos al año durante cinco temporadas. 150 millones en un lustro, en el peor momento deportivo del jugador.
El brasileño ha sufrido una mala temporada desde que llegó al Real Madrid y rechazó un preacuerdo por cinco años hace unas semanas con el fin de duplicar su petición económica en un cambio de estrategia que supone un pulso al club.
El Real Madrid le había ofrecido en ese pacto verbal la máxima ficha de la entidad, la misma que cobra Mbappé: 31,5 millones brutos, que significan 16,7 millones netos. Pero el futbolista ha desechado esa proposición y ha salido con la solicitud de 30 millones netos, el doble, para acercarse al dinero que percibe el francés, que cobra una cifra extraordinaria por venir gratis desde el PSG. Es una manera de añadir a sus ganancias una prima de fichaje por continuar en el conjunto blanco.
La entidad le ha dicho que nunca superará el umbral de la ficha que percibe la estrella francesa, porque rompería una escala salarial establecida en la plantilla. Y ha dejado claro que por supuesto no le va a pagar una prima de fichaje cuando ya forma parte de la empresa. Sería ridículo. Nunca se ha hecho esto en ningún club. Y abriría un precedente surrealista. En esta diatriba, el Real Madrid ha cambiado de posición y ha dicho: piano, piano.
Ahora toca esperar, ver y decidir
La cúpula del club madrileño ha valorado que las distancias económicas son muy grandes y ha dado un golpe de timón. Ahora toca esperar. Porque lo más importante es ver que Vinicius recupera su máximo nivel futbolístico.
El análisis de la situación desde la órbita empresarial es que no van a volver a hablar de dinero cuando el futbolista ha cuajado su peor campaña desde que vino al Real Madrid hace siete años. Lo primero que desean constatar son las prestaciones del brasileño. Su nivel de rendimiento. Porque Frederico Pena y Roc Nation Sports se han subido a la burra cuando menos tenían que pedir.
De hecho, Xabi Alonso le iba a dejar en el banquillo ante el PSG, con Mbappé y Gonzalo como titulares, y las molestias musculares de Trent permitieron entrar al brasileño en el once, pero por la banda derecha. Tenían preferencia las posiciones de Mbappé y Gonzalo. Era un mensaje. Ahora, la visión prioritaria es que Vinicius debe volver a ser preferente en el campo antes de volver a hablar de la renovación.
Ahora ya no hay prisa
La cúpula del club ya no tiene ninguna prisa. Vini, vidi et vinci. Esa es la postura. Van a ver qué pasa a partir del 19 de agosto, en el estreno liguero frente a Osasuna en el Bernabéu. Van a auscultar el funcionamiento del delantero en los primeros meses de competición. Y después hablarán. Porque si no mejora en su 'performance' no hay razón para dialogar de una renovación y un aumento económico.
En el fuero interno de la dirección deportiva se espera que el número siete vuelva a ser el que fue. Que supere de una vez el golpe del segundo puesto en la votación del Balón de Oro. Y que supere de una vez mentalmente que ha venido otra estrella, Mbappé, que ha marcado 44 goles en su primera temporada y ha conseguido la Bota de Oro. Tiene que encajar psicológicamente que ya no es la única figura del equipo. Porque esta situación le ha afectado tanto como el litigio del Balón áureo.
Vinicius tampoco tiene prisa
Los representantes del jugador también han dicho que dada la diferencia económica de la negociación se dan un margen de tiempo. Tampoco tienen prisa. Esto es un pulso con la entidad. Y desde Roc Nation Sports dejan entrever que si no les pagan lo que piden pueden esperar hasta 2027 para quedar libre y obtener entonces esa prima de fichaje.
El Real Madrid no permitirá ese extremo. El compás de espera es la próxima campaña. Si no se firma la renovación en 2026, Vinicius será puesto en el mercado de verano del próximo año. El club no admitirá la hipótesis de seguir en la plantilla y marcharse gratuitamente dentro de dos años. El margen es uno.
El Real Madrid no espera que se llegue a esta situación. Piensa que Vinicius es un buen muchacho y que estas estrategias las montan los apoderados.
Su prima de fichaje fue venir al Real Madrid
Dicho esto, es imposible que Vinicius, Frederico Pena y Roc Nation Sports soliciten mucho más dinero para incluir en esa cifra una prima de fichaje que no se sostiene argumentalmente. Mbappé tuvo la valentía de enfrentarse a Nasser Al-Khelaïfi y al PSG. Fue apartado de los entrenamientos de la plantilla. Y logró llegar gratuitamente al Real Madrid. Vinicius no ha tenido que hacer nada de esto y aterrizó en Valdebebas con dieciocho años. Se ha formado aquí. Sus carreras son el sol y la luna. La prima de fichaje del brasileño fue venir al Real Madrid y convertirse en un gran futbolista gracias al aprendizaje recibido en Valdebebas al lado de entrenadores y compañeros del máximo nivel mundial.
Los pulsos con el Real Madrid se suelen perder
Expuestas todas las verdades y todas las posiciones, la decisión de Vinicius de pedir el doble de dinero que Mbappé es todo un pulso al club. Y la historia dicta que plantear estas guerras con el Real Madrid suele salir mal. Se pierden batalla a batalla.
Vinicius puede haber cometido el mismo pecado que Cristiano, Sergio Ramos, Özil y Di María. Cuando alguien se cree que es imprescindible es que algo va mal. Porque la historia del Real Madrid dice que nadie es imprescindible.
Se fue Ramos y se ganó la Champions con Alaba y Militao
El mejor ejemplo lo vivió el propio Vinicius delante de él. Sucedió en 2021. Sergio Ramos exigió un dinero para renovar por dos campañas y Florentino Pérez no se lo daba. Y solo le concedía una temporada más. Debería ganarse año a año la continuidad, como hizo Modric hasta hace unos días.
Pasó el tiempo y a Ramos se le acabó el plazo de renovación el 31 de marzo de 2021. El sevillano ya no pudo dar marcha atrás y se fue al PSG. El Real Madrid fichó a David Alaba. Y Militao ya había dado su salto de calidad al tener oportunidades de jugar, pues Ramos estuvo lesionado varias veces en esos primeros meses de 2021, cuando pedía firmar un contrato con dos temporadas de continuidad.
El resultado fue que Militao y Alaba fueron los dos centrales titulares de la campaña siguiente. Y el club ganó 'La Decimocuarta' con el austríaco y el brasileño como jefes de retaguardia. Se demostró una vez más que nadie es imprescindible. Que Ramos no era imprescindible. Nadie lo es en el Real Madrid. Como no lo era Cristiano. Se marchó y Benzema tomó su testigo. El club ha ganado dos Copas de Europa sin Ramos, sin Cristiano y sin Bale. Vinicius lo ha visto en primera fila. Los jugadores pasan, el club permanece. Vinicius debería aprender de lo vivido.