El líder de Bildu, Arnaldo Otegi, en una imagen de archivo
La petición de Otegi a la afición de la Real para convertir la final de Copa en una proclama independentista
El líder de EH Bildu le solicitó a los aficionados del conjunto txuriurdin llenar La Cartuja de ikurriñas para «demostrar que somos Euskal Herria y no somos España»
El calvario del Atlético desde su última final de Copa, el único título donde Simeone no ha repetido éxito
Este sábado, el estadio de La Cartuja de Sevilla acogerá una nueva final de Copa y, aprovechando la inminente disputa del encuentro entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, Arnaldo Otegi decidió calentar el partido pidiéndole a la afición txuriurdin algo que no ha pasado para nada desapercibido.
En una entrevista con Euskal Irratia, el líder de EH Bildu le pidió a los aficionados del conjunto guipuzcoano llenar La Cartuja de ikurriñas para «demostrar que somos Euskal Herria y no somos España».
«Espero que nos dejen cantar nuestras canciones y pido a los nuestros llenar el campo de ikurriñas para demostrar que somos vascos. Con eso me conformaría. Todo el mundo sabe que nosotros somos republicanos, pero vivimos en este Estado en el que los españoles han decidido que sea un Estado monárquico», afirmó Otegi.
Y no contento con eso, el líder de Bildu decidió recordar a Aitor Zabaleta, aficionado de la Real que fue asesinado en 1998 por parte de un sector ultra del conjunto colchonero, y aprovechó ese recuerdo para catalogar a la afición del Atlético de Madrid como «ultra, fascista y antivasca y lo sabemos muy bien. Gritaban 'viva España'. Es un modo de reconocer que no somos españoles, creen que ese canto nos molesta y no es así».
En definitiva, habrá que ver cómo responde la afición de la Real Sociedad en el momento en el que suene el himno de España en el estadio de La Cartuja, pero Arnaldo Otegi ya ha movido ficha y su deseo no es otro que enturbiar uno de los partidos más bonitos que se pueden ver en el balompié nacional con una proclama independentista en toda regla que no gustará a la afición del Atlético de Madrid ni al propio Felipe VI.