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Xabi Alonso, durante el partido del pasado sábado en el BernabéuEuropa Press

El secreto de Xabi: no repetir once, hacer los cinco cambios y mantener su pasillo de seguridad

Hay que decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Xabi Alonso expuso al llegar al Real Madrid que él no tendría titulares fijos y que jugarían quienes lo merecieran. Expuso a la cúpula de la entidad que nadie tendría el puesto asegurado. Los incrédulos pensaron que esas cosas podría hacerlas en el Leverkusen pero no en un club repleto de figuras como el Real Madrid. Incluso algunas personas de la entidad comentaron al principio que sería muy difícil aplicar esa norma en el equipo blanco.

Hoy, todos, dentro y fuera de la casa, admiran la personalidad de este técnico para hacer lo que piensa sin miedo, guste o no guste a ciertos futbolistas. Vinicius es el mejor ejemplo de esa justicia interna que el guipuzcoano impone. El brasileño no ha rendido este año al nivel de las tres temporadas anteriores y su jefe le rota con Rodrygo. Ese es su secreto. Lo que dice es cierto. Esa es su virtud, hace lo que dice. Su secreto real es el reparto de esfuerzos entre sus jugadores.

Pero el principal secreto del vasco, el determinante, el decisivo, es que cada partido lo jugarán siempre 16 hombres de los 25 que integran su plantilla, aunque se molesten unos sustituidos que no entienden que pretende tener a todos los jugadores enchufados y con ritmo de competición. El profesional suele ser egoísta y no piensa en el compañero, no mira por su rival interno que se merece jugar también.

Y el otro gran secreto, el definitivo, el que puede molestar al futbolista otrora titular, es que Alonso cambia de alineación en cada partido. Llevamos seis encuentros, cinco de Liga y uno de Champions, y el responsable deportivo del Real Madrid ha realizado dos variaciones como mínimo en cada once. Los que fueron titulares antes entran en el segundo tiempo tres días después, y viceversa. Y jueguen quienes jueguen, habrá cinco cambios para disputar la última media hora. Moleste a quien moleste.

Ya han jugado todos menos Lunin

El resultado de toda esta gran operación es que el plantel entero trabaja en alerta máxima, porque todos saben que pueden jugar. Andriy Lunin es el único integrante del grupo que no ha disfrutado de minutos. Alaba y Fran García solo han jugado una vez y a partir de ahora lo harán más, especialmente el lateral manchego. Ceballos sabe que será el sexto mediocampista del equipo tras la reaparición de Bellingham y Camavinga, que tendrán prioridad en la rotación, pero el sevillano recibirá más oportunidades en un calendario tan cargado. Endrick está también a punto de reaparecer y entrará en la ecuación compitiendo con Gonzalo.

El secreto de esa enorme planificación del 'míster' es que Alonso ha rotado con Vinicius, Rodrygo, Mastantuono, Brahim, Güler, Asencio, Ceballos, Rüdiger, Gonzalo, Trent y Carvajal, hasta que la rotura del inglés ha dejado el lateral derecho para Dani. Rüdiger también cayó en combate, pero volverá a dividir minutos con Militao cuando obtenga el alta. Y el secreto ejecutivo que define toda esta operación es que el conjunto madrileño suma seis victorias de seis envites. Es la otra gran verdad. A ver quien le tose a Xabi Alonso en la cara.

Jude Bellingham, durante un entrenamiento con el Real MadridEuropa Press

El secreto paralelo, fundamental para el jefe del cuerpo técnico y para los capitanes que hablan de cada situación con sus compañeros, es que quien manda intenta ser justo con el trabajo de todos sus hombres en los entrenamientos. Es un reto casi imposible cuando dirige a 25 profesionales, pero no se puede decir que no concede oportunidades a los suyos. Cada día juegan 16. Nadie puede decir que es conservador y que no cuenta con los jóvenes. Todo lo contrario.

Nadie podrá decir que no arriesga. Gonzalo ha sido titular. Y Asencio. Y Ceballos. Y solo van seis partidos. En este sentido hay que destacar la labor de Alonso para recuperar psicológicamente a Raúl Asencio y hacerle volver a jugar como titular. El canario ha rendido muy bien ante el Olympique de Marsella y frente al Espanyol.

Es verdad que no mira nombres ni palmarés en sus alineaciones. Pocos preparadores cambian de once cada tres días y además ejecutan los cinco cambios siempre. Es un entrenador distinto, valeroso.

Mantener un pasillo de seguridad

El guipuzcoano es arrojado, pero no inocente. Impone la rotación perenne para provocar la competencia extrema y generar energía ilusionante en sus hombres, pero hay futbolistas que son imprescindibles y que juegan siempre. Jefes de campo que disputarán casi todos los partidos de la temporada. Líderes que marcan el carácter del equipo. Que mandan y toman las riendas cuando las cosas se tuercen. Referentes por su importancia deportiva y por la confianza que ofrecen a sus compañeros y al entrenador. Courtois, Huijsen, Tchouaméni, Valverde y Mbappé son la columna vertebral del Real Madrid, el pasillo de seguridad que apuntala el sistema y lo hace funcionar.

El selecto grupo de los intocables tiene muchos argumentos para ser los elegidos, la élite. El mejor guardameta del mundo es la base. El central jefe, el joven Dean Huijsen, confirma la fortaleza defensiva. Tchouaméni es el pivote que lo corta todo. Valverde roba, presiona, corre sin parar, sube y baja. Y Mbappé remata todo el organigrama táctico. Carreras también lo ha jugado todo, pero es una rama de la columna vertebral.

Estos hombres llevan el peso del equipo y serán titulares habitualmente. Son los comandantes de las estrategias de Xabi en el césped. Los que mejor las ejecutan.

Es valiente incluso llevado al extremo. Las sustituciones y suplencias de Vinicius han sido el examen final de su ideario. Un titular fijo que ha perdido esa prioridad. El brasileño se ha enfadado por ser reserva y por ser relevado en todos los partidos. El entrenador reflexionaba en voz alta, tras vencer al conjunto blanquiazul, que quizá le quitó pronto. Esa es la medida que debe ajustar. Vinicius es un delantero de talento y no puede perder la confianza en sí mismo. A partir de ahora, el técnico guipuzcoano tendrá sumo cuidado para que el jugador no pierda seguridad. Va a hablar con él. Modular estas situaciones serán otra clave de su éxito. Pero lo que está claro es que ha sorprendido a muchos con su valentía para hacer lo que piensa. Seis victorias. Bueno para el Real Madrid.