.- La selección de Cabo Verde hizo historia y disputará por primera vez la fase final de una Copa del Mundo de fútbol, tras certificar este lunes su clasificación para el Mundial
La celebración de un jugador de Cabo Verde tras clasificarse al Mundial de 2026 que replica la silla de Alaba
Su victoria contra Esuatini les permite jugar el primer torneo de la Copa del Mundo de la historia de su país
España se acerca al Mundial: ¿qué necesita para lograr la clasificación?
El pasado lunes la pequeña selección de Cabo Verde cumplió su gran sueño a nivel deportivo: clasificarse para el primer Mundial en su historia. Lo lograron tras vencer por 3-0 a Esuatini, lo que llevó a los Tiburones Azules a terminar en primera posición del Grupo D de la fase africana de la clasificación a la competición.
Cabo Verde es la vigesimosegunda selección que clasifica para la gran cita, que será celebrada en México, Estados Unidos y Canadá. Otros combinados como los de Marruecos, Egipto, Argelia, Túnez y Ghana ya tienen su billete asegurado entre los países de la Confederación Africana de fútbol (CAF). Es más sorprendente si analizamos que una potencia africana como Camerún, que es la selección del continente con más participaciones en la Copa del Mundo, deberá tratar de clasificarse a través de la repesca tras empatar con 0-0 contra Angola.
De esta forma, la pequeña plantilla del archipiélago, que se posiciona en el puesto 70 del ranking de la FIFA, se ha convertido en el segundo país con menos habitantes (525.000) en participar en una fase final mundialista, únicamente por detrás de Islandia. Coincide además que el país celebra este año el 50 aniversario de su independencia respecto a Portugal. Además, será el tercer debutante en la cita de 2026 tras Jordania y Uzbekistán.
Al finalizar el encuentro, el equipo no pudo evitar la emoción del momento delante de sus aficionados. Fueron cientos los aficionados que saltaron al césped entre lágrimas y abrazos, como muestra de la alegría. De hecho, el éxtasis era tan alto que se vio cómo uno de los jugadores celebró levantando una silla blanca y mirando hacia la grada, algo que en las redes ha recordado a la icónica celebración de David Alaba cuando el Real Madrid remontó al PSG en el Bernabéu durante los octavos de final de la Champions League.
Este gesto del jugador de Cabo Verde fue prácticamente idéntico al del austriaco, aunque difiere en el objeto, ya que el africano levantó un taburete, algo más pequeño que la silla que levantó el que por aquel entonces estaba dirigido por Carlo Ancelotti. Además, el gesto del jugador merengue cobró más importancia después de que su equipo acabase logrando alzar la copa, de ahí la influencia en el jugador de las remotas islas.