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Luka Modric en un partido del AC Milan contra el BoloniaAFP7 vía Europa Press

El regalo que hizo Modric a toda la plantilla del Milan para evitar las novatadas tras su fichaje

Luka Modric ha tenido un gran aterrizaje en el AC Milan. Desde que debutó con el conjunto rossonero en un amistoso el pasado 10 de agosto contra el Chelsea ha jugado prácticamente todo lo posible. Únicamente se ha perdido un partido, que fue contra el Lecce en dieciseisavos de Copa, y ha disputado prácticamente todos los encuentros partiendo como titular.

No solo ha sido un jugador esencial en el campo, donde por el momento ha conseguido anotar un tanto y repartir una asistencia, sino que también ha sorprendido fuera de él. Tras su llegada a Italia después de marcar una época en el Real Madrid ha demostrado desde el primer momento su intención de sumar. Así lo ha explicado su compañero Santiago Giménez a través de un directo en sus redes sociales. El mexicano, exdelantero del Feyenoord, contó cómo Modric quiso marcar su llegada al Milan de una forma distinta a las habituales «novatadas» que suelen recibir los nuevos fichajes.

Y es que en lugar de cantar o hacer alguna broma, como es habitual al llegar como nuevo al club, el croata optó por un gesto que sorprendió tanto a amigos como aficionados. «Llegamos a nuestro vestidor y cada uno, cada jugador en su lugar tenía el nuevo iPhone. Fue a todos. A todos. Nos compró los teléfonos…», relató Giménez entre risas, dejando ver la sorpresa que causó el detalle en el grupo. El compañero de Modric explicó como nadie se esperaba un regalo así y que fue un gesto que sirvió para romper el hielo en el vestuario: «Lo hizo sin decir nada, solo aparecieron los teléfonos ahí. Todos pensamos que era una broma, pero no, era real».

El croata ha tenido un impacto inmediato en la dinámica del club y se ha integrado rápidamente. «Es un líder silencioso, todo lo que hace inspira respeto. Su manera de integrarse fue perfecta», comentó un miembro del cuerpo técnico en unas declaraciones ante la prensa italiana. Luka ya había tenido en el pasado otros gestos de generosidad con sus compañeros, ya que según Simon Bastiansen, quien fue responsable de asociaciones del jugador en el pasado, el futbolista regaló alrededor de 50 relojes Rolex tras ganar el Balón de Oro en 2018, que se distribuyeron entre miembros del Real Madrid y de la selección croata.

Esa acción del jugador, valorada en miles de euros, fue interpretada como una muestra de gratitud por el apoyo recibido a lo largo de su extensa carrera. Otros medios aseguraron que los repartió a partes iguales, siendo 25 para el club y la otra mitad para la selección, en señal de cercanía y agradecimiento a ambos equipos. Incluso actualmente, Modric sigue siendo un futbolista crucial con Croacia y, si todo va bien, uno de sus grandes objetivos es poder disputar el Mundial el próximo verano. De hecho, en este último parón de selecciones, ha jugado los dos partidos con Croacia: jugó 22 minutos en la victoria frente a Gibraltar por 3-0 y disputó todo el encuentro en el empate a 0 ante República Checa.

Fuera de la selección nacional, el objetivo de Modric con el Milan parece bastante claro: ganar la Serie A. Hasta el momento, con siete jornadas disputadas, el equipo ha tenido un buen comienzo. Han ganado cinco partidos hasta ahora, han empatado uno y solo han perdido uno. Tienen 16 puntos y se encuentran en lo más alto de la tabla. Por detrás se ubics el Inter con 15 puntos, uno menos que sus vecinos de ciudad, empatados con Nápoles y Roma.