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Mbappé está haciendo historia en el Real Madrid

Mbappé está haciendo historia en el Real MadridAFP7 vía Europa Press

Mbappé confirma lo que presagiaba desde hace años: los grandes rinden más en el mejor equipo del mundo

  • Sabe que no debió renovar por el PSG, tenía que haber llegado antes al Real Madrid, pero recupera el tiempo perdido: 73 goles en año y medio y goleador en España y en la Champions

  • Va camino de superar las plusmarcas de Cristiano y de la Champions: 61 goles en una campaña y 17 en una Copa de Europa

No es hora de mirar atrás, Kylian Mbappé solo mira para adelante, pero el francés sabe que no debió renovar por el PSG en su último contrato con el club parisino. Dejó el asunto en manos de su madre y Fayza Lamari firmó una continuidad que el futbolista aceptó ante las presiones de toda índole que sufría para continuar en la liga francesa.

Primero Macron y después Sarkozy, todos los hombres fuertes de la nación le dijeron que debía dar crédito al campeonato de su país y no marcharse. Por eso siguió. Pero, entre comillas, «perdió» unos años muy buenos para haber superado antes todas las plusmarcas que ahora rubrica en el Real Madrid.

Hay una realidad indiscutible que define la idiosincrasia del club blanco. Una verdad inmaculada que Santiago Bernabéu argumentaba con la veracidad de los éxitos y que Florentino Pérez ha potenciado desde hace un cuarto de siglo con más victorias que nadie a escala internacional: los grandes futbolistas siempre rinden mucho más en el mejor equipo del mundo. Di Stéfano, Gento, Puskas, Kopa, Amancio, Pirri, Santillana, Hugo Sánchez, Hierro, Zamorano, Ramos, Bale, Cristiano, Casemiro, Benzema, Marcelo, Kroos, Courtois, Militao, Vinicius y Modric han explotado sus máximas cualidades vestidos de blanco.

Butragueño, Míchel, Raúl y Carvajal se criaron en la cantera y también han sido y son mitos eternos de la casa. Mbappé lo ha vivido como rival, los ha visto ganar seis Champions. Y lo ha sufrido en el césped frente a Karim, Luka, Thibaut, Militao, Vini, Rodrygo, 'Carva', y Toni. Ahora le toca a él escribir estas bonitas páginas de platino, «en el lado bueno de la historia» que diría Courtois. Y a fe que lo está haciendo y con ganas. Los hechos no admiten opiniones a favor o en contra, son intocables, indelebles. Hoy, Kylian es indiscutiblemente el mejor futbolista del mundo.

En busca de las plusmarcas del Real Madrid y de la Champions

La temporada pasada ya avisó de lo que estaba por venir. Anotó 44 goles y obtuvo la Bota de Oro y el Trofeo Pichichi como máximo artillero de Europa y de España. Y eso que hace justamente un año dijo que tocó fondo después de fallar penaltis en Bilbao y en Liverpool.

Mbappé tocó fondo como si fuera un trampolín para subir a lo más alto. Manifestó que esta irregularidad se iba a acabar. Dicho y hecho. Su segunda campaña demuestra la confirmación de un liderazgo mundial. En este año natural que acabará en unos días ha firmado 59 dianas, igualando la plusmarca de Cristiano en el Real Madrid. Y la primera fase de su segundo curso vestido de blanco está siendo apoteósica, con un rendimiento que sería más brillante si el resto del equipo le acompañara, pero hay jugadores que pagan ahora mismo el esfuerzo del Mundial de Clubes y aún no han alcanzado su mejor nivel.

En ese marco se encuadran la derrota frente al Celta y los empates en Vallecas, Elche y Gerona, sin olvidar los arbitrajes. Esa decena de futbolistas que ahora acusan el desgaste extraordinario del Mundial esperan dar el salto físico adelante a partir de enero. La Supercopa es su santo y seña.

Precisamente por ello tiene más mérito lo que el delantero parisino está registrando. Cabeza de mando de un equipo que no se ha emparejado a su nivel de manera continúa salvo cuatro excepciones (Courtois, Tchouaméni, Carreras y el lesionado Militao), Mbappé ha conseguido 29 tantos en 24 partidos durante estos cinco meses de competición. Su promedio es de 1,2 aciertos por encuentro.

Es el máximo goleador de la Liga española con 18 goles en 18 jornadas y es el gran artillero de la Champions con nueve dianas en seis envites. No está mal. Nada mal. Está claro que lo más importante son los triunfos colectivos.

La Champions y la Liga son los grandes objetivos de la entidad, con la inminente Supercopa de España y la Copa del Rey como segundos retos del curso. Pero las prestaciones supranormales de Kylian son fundamentales para aspira a esas metas.

Lo que el francés necesita es que sus compañeros mejoren su escala de funcionamiento para explotar toda su calidad, la clase del número diez, y alcanzar los más altos logros. Kylian necesita que Güler, Bellingham, Vinicius Vinicius y Rodrygo creen más acciones de gol, que le den alimento con jugadas y pases que él pueda culminar gracias a su facilidad estelar para sacar petróleo cuando no lo hay. Sus aciertos, sus disparos inesperados que abren murallas, son claves para la mejoría general del rendimiento del Real Madrid.

Y sus prestaciones hasta hoy son espléndidas. Sus logros particulares son decisivos para alcanzar los logros del club. Suma 18 tantos de los 34 marcados por el equipo en el campeonato nacional y su reto es obtener el segundo Pichichi español en su segunda campaña en el Real Madrid. Va camino de ello. No hay adversario que le tosa. Dicho esto, la Champions es su obsesión.

Lleva nueve goles en esta Copa de Europa y desearía superar los 17 que Cristiano mantiene como gran hito en una edición del torneo. Su temporada actual se define con 18 dianas en la Liga, nueve en la Champions y dos en la Copa. En el campeonato español rubricó cuatro dobletes, frente al Oviedo, el Levante, el Valencia y el Athletic. En Europa firmó cuatro tantos frente al Olympiacos y tres ante el Kairat Almaty, ambos partidos a domicilio. En casa hizo dos goles al Olympique de Marsella. No está mal. Nada mal.

Ser más importante en el juego sin dejar de marcar

Los goles son muy importantes, pero «el diez» tira del carro y pretende ser más participativo en la elaboración del juego. De hecho se mueve por las bandas para combinar con Vinicius, Rodrygo, Bellingham y con Güler. Pero el equipo le necesita como artillero y esta realidad le obliga a pisar más el área y a que sean estos cuatro compañeros preferenciales los que generen el fútbol necesario para que él lo suba al marcador.

Hay una verdad empírica: Vinicius suma una docena de partidos sin marcar y Rodrygo ha conseguido ahora dos tantos tras una treintena de encuentros de sequía. Xabi Alonso lo ha recuperado para la causa. Mérito suyo. Bellingham está trabajando mucho y no consigue los goles de antes, entre otras razones porque la existencia de un ariete como Kylian implica que juegue más retrasado en la creación del fútbol.

El cuarto jinete, Güler, no es un goleador. Sabe que es el mejor pasador de balones para el francés, con su técnica perfecta de guante en un pie, y esa es su prioridad estratégica. En esta diatriba, en estas condiciones, Mbappé es la clave de todo, el epicentro sobre el que se ejecuta el disparo letal del Real Madrid. Ha asumido ese rol único. El equipo le necesitaba como líder y se ha convertido en el jefe dentro del campo.

Los datos son claros. Lleva 73 dianas en el Real Madrid al cabo de año y medio en la entidad. Ya es el goleador histórico número 34 en los 123 años de historia del equipo, fundado en 1902. Su objetivo es alcanzar como mínimo los 104 de Ronaldo Nazario, clasificado en el puesto 19 histórico. Bale acumula 106. Los grandes se marcan retos individuales para mejorar sus prestaciones. Necesitan objetivos concretos que alcanzar para añadir adrenalina a su rendimiento. Son «engaños» inmediatos que las figuras se imponen para sacar todo el provecho de su clase. En ello está.

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