Sergio Ramos, en su despedida como jugador del Sevilla en junio de 2024
Sergio Ramos presenta su oferta para comprar el Sevilla, pero un nuevo inversor podría tumbar su sueño
El todavía futbolista llegó el pasado jueves a la capital andaluza y trasladó formalmente su propuesta para adquirir el club
Sergio Ramos quiere convencer a De la Fuente: los grandes de Europa que podrían ficharlo este invierno
Un equipo histórico como el Sevilla FC está en un momento de lo más delicado y hasta hay voces que hablan de una bancarrota tan fuerte que podría general al club incluso dificultades para subsistir. Parece mentira que un equipo que en mayo de 2023 ganó la Europa League y en septiembre de ese mismo año estaba jugando la Champions League se vea tan solo dos temporadas y media después en una situación tan comprometida.
Duele ver a un grande del fútbol español así y por eso alguien de la casa, como es Sergio Ramos, se plantea comprarlo para tratar de cambiar el rumbo del club del que es canterano. El camero, que sigue siendo futbolista en activo, cuenta con un grupo de inversores detrás y el pasado jueves viajó hasta Sevilla junto a su hermano y representante, René Ramos, y Julio Senn, uno de sus abogados para presentar formalmente la oferta para hacerse con la mayoría de acciones del club.
Ya se está estudiando la oferta en Nervión, de más de 400 millones de euros, y lo cierto es que les corre prisa en las oficinas del Sánchez-Pizjuán decidirse. Diversos expertos consideran recomendable que la venta cuaje y el Sevilla FC cambie de manos en 2026. Para empezar porque resulta clave que se rebaje la tensión social con la hinchada y porque además el club necesita un saneamiento tanto económico como deportivo.
Son esos los motivos por los que la mayoría de accionistas están de acuerdo con vender. Ahora bien, la realidad es que no terminan de ver con buenos ojos que sea la propuesta de Sergio Ramos la que termine viendo luz verde y cree que es más conveniente vender directamente al capital extranjero antes que a actores cercanos. Dicho de manera más simple, no convence que el todavía futbolista sea el máximo responsable del club.
Es una venta compleja
Hay dos asuntos que complican mucho la venta: para empezar el gran número de accionistas que tiene el club y la enorme deuda, de 88 millones de euros, que arrastra. Todos los accionistas tienen que ver con buenos ojos vender al mismo fondo de inversión que quiera entrar al club para así hacerse con el paquete mayoritario de acciones. Ahí la clave es lo que haga José María del Nido Benavente, máximo accionista con alrededor del 38 % del accionariado. No será por tanto una operación ni sencilla ni ágil.
La citada deuda es importante porque los nuevos inversores deberán hacerse cargo a financiación estructurada en dos partes por Goldman Sachs por importe total de 178 millones de euros, el préstamo participativo de LaLiga Impulso (CVC) superior a los 100 millones y la dispensa vigente del Gobierno por las pérdidas de la Covid. Estos motivos hicieron que el primer fondo estadounidense se echara para atrás después de que la 'due diligence' (investigación de la empresa) sacara a la luz los números rojos.
Sergio Ramos junto al actual presidente del Sevilla, José María Del Nido Benavente
Sergio Ramos apareció en escena, aunque todavía le toca esperar su turno. Su oferta ya es conocida y desde su entorno trasladan sensaciones positivas. Sin embargo, los accionistas del club hispalense negocian ahora con un segundo inversor norteamericano que mantiene el periodo de exclusividad. Actualmente se encuentra analizando la situación del Sevilla y se están pensado cual debe ser su oferta final. Por ello al camero no le queda más que confiar en que esta opción fracase y así su oferta sea la que más posibilidades tenga.
Eso sí, siempre y cuando que tenga el respaldo de capital extranjero que no se eche para atrás. Por ahora parece que cuenta con un fondo de inversión norteamericano, aunque sigue habiendo recelo a propuestas de caras ya conocidas. Eso ya quedó patente con su expeditivo rechazo de la oferta presentada la pasada primavera por los empresarios sevillanos Antonio Lappí y Fede Quintero. Y es que están convencidos de que el futuro del fútbol pasa por capital qatarí, árabe o estadounidense. Así funciona la Premier y así están funcionado equipos como Atlético de Madrid, Girona, Espanyol o Mallorca.