La Finalissima entre España y Argentina corre riesgo de cancelarse
El dilema de la Finalissima: de ofrecer el Bernabéu como sede a la amenaza de la cancelación
El coliseo madridista reunía todos los requisitos para albergar dicho encuentro y fue el organismo que preside Rafael Louzán el que propuso dicha sede
El estadio que apunta a acoger la Finalissima pese al empeño de Qatar de organizarla en medio de la guerra
La Finalissima que tienen previsto jugar España y Argentina el próximo 27 de marzo sigue sin sede y, a falta de 14 días para el encuentro, todo es una mera incógnita.
El estadio de Lusail de Doha era la sede elegida, pero el estallido del conflicto bélico en Irán hizo saltar todo por los aires y ya está más o menos claro que el partido no se va a jugar en Oriente Medio. La situación allí sigue siendo bastante inestable y tanto los representantes de España como los de Argentina ya han expresado que quieren jugarla en un lugar seguro.
El problema es que, en estos momentos, tanto la RFEF como la AFA (Asociación del Fútbol Argentina) siguen sin llegar a un acuerdo a pesar de que este jueves se dio casi por hecho que el partido entre el campeón de Europa y el de América se iba a disputar en el estadio Santiago Bernabéu.
El coliseo madridista reunía todos los requisitos para albergar dicho encuentro y fue el organismo que preside Rafael Louzán el que propuso dicha sede, pero la Federación argentina se mostró reacia y afirmó que no quería jugar en España y que su preferencia era disputarla en el estadio Monumental de Buenos Aires, la casa de River Plate, uno de los clubes más grandes y con más historia del fútbol latinoamericano.
La RFEF tampoco quiere jugar en territorio argentino y las próximas 48 horas serán claves para saber si finalmente se juega (o no) la Finalissima. El riesgo de suspensión está ahí y, en caso de no medirse a Argentina, los rectores del fútbol español se tendrán que poner manos a la obra para encontrar un rival alternativa y jugar un amistoso.
La selección tiene esas fechas FIFA reservadas y el margen de maniobra es cada vez más escaso, tal y como reconoció el propio Rafael Louzán. «Estamos a expensas de que en las próximas 48 horas se tome la decisión. Va a ser muy rápido porque el tiempo se nos echa encima, para nosotros son dos partidos muy importantes en la preparación para el Mundial. En un periodo muy corto de tiempo os vamos a notificar una respuesta. Estamos todos implicados para encontrar la solución definitiva».