El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, durante el partido ante el Mallorca en Son Moix
Las dudas de Arbeloa en el once ante el Bayern de Múnich: Militao titular y Bellingham apunta al banquillo
El entrenador salmantino es consciente de que cualquier error en la alineación puede sentenciarlo de cara a la próximo temporada
¿Está la liga sentenciada? Los motivos del Real Madrid para creer que tiene alguna opción
Le toca a Álvaro Arbeloa reenganchar a todo el madridismo después de que el batacazo en Liga ante el Mallorca haya enterrado sus opciones de ganar el torneo de la regularidad. Este Real Madrid es impredecible y así es muy complicado ganar la Liga y la distancia de siete puntos respecto al Barça parece insalvable. Solo quedan por disputarse 24 puntos y los azulgranas apenas fallan. La temporada se decidirá en la Champions League.
Es la razón de ser del Real Madrid y donde deberá salvar el curso, sobre todo para no firmar dos temporadas seguidas en blanco, algo que cuesta recordar cuando fue la última vez que sucedió. Fue hace más de 20 años, concretamente entre agosto de 2003 y mayo de 2007. Aquella mala racha propició un baile de entrenadores e incluso la dimisión de Florentino Pérez, por eso Álvaro Arbeloa sabe que se la juega y que tiene que atinar ante el Bayern de Múnich.
«Hay que hacer como en 2016», resumen en Valdebebas. Aquel año el Real Madrid comenzó el curso con Rafa Benítez, perdió LaLiga y cayó eliminado de la Copa del Rey de manera administrativa por la alineación indebida con Denis Cheryshev. Todo salió mal hasta que llegó Zinedine Zidane –también procedente del Castilla– y guio a los blancos a La Undécima. Ahora el guion es muy similar, aunque el camino hacia la final mucho más complicado.
El Bayern de Múnich es muy superior al Wolfsburgo de 2016 y después, en semifinales, PSG y Liverpool también parecen estar un escalón por encima de aquel Manchester City al que tumbaron los blancos aun sin Pep Guardiola en el banquillo. Por eso Arbeloa tiene la obligación de acertar en las alineaciones de estos cuartos de final donde necesita ganar la ida en el Bernabéu para llegar al Allianz Arena reforzado y con el convencimiento de que La Decimosexta es posible.
La batalla del Bernabéu
Para la ida de los cuartos de final, que se jugará este martes 7 de abril en el Santiago Bernabéu, Álvaro Arbeloa tiene varias dudas, especialmente en la defensa y en el mediocampo. En la portería, por la lesión de Courtois, Andriy Lunin volverá a ser el elegido, después en los laterales parece claro que jugarán Álvaro Carreras y Trent Alexander-Arnold, aunque al salmantino le gustaría contar con Ferland Mendy, pero sigue lesionado. Después, Rüdiger estará en el eje de la zaga y Militao, «el mejor defensa del mundo» para Arbeloa, tiene muchas papeletas de ser el que le acompañe, por lo que se caerá Huijsen.
También podría haber movimiento en el mediocampo. Camavinga quedó señalado en Son Moix y saldrá del once al que volverá Valverde, baja en Mallorca por sanción. También estarán en la medular Tchouaméni y Güler y todo apunta a que el canterano Thiago Pitarch recuperará la titularidad. Así pues, el damnificado será Camavinga, que además podría salir vendido este verano. No obstante, habrá que ver si termina decantándose por Bellingham, que parece que empezará el duelo en el banquillo pero por galones podría terminar entrando y quien se caería del once sería el joven de 18 años.
Arriba Arbeloa no tiene ninguna duda: Vinicius y Mbappé. La entrada del delantero de Bondy relega al banquillo a Brahim, que estaba haciendo muy bien las cosas pero no tiene opciones reales de pelearle el puesto a los dos jugadores franquicia de la entidad merengue. Así pues, el salmantino tiene más o menos claro cuales serán sus once elegidos para la primera batalla ante el Bayern, aunque podría haber alguna sorpresa.