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Vinicius Junior of Brazil greets the supporters during the FIFA World Cup 2026 Group C match between Scotland and Brazil at Miami Stadium on June 24, 2026 in Miami, United States.

Jose Breton / AFP7 / Europa Press
24/6/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN

Vinicius está haciendo un gran Mundial con BrasilAFP7 vía Europa Press

Vinicius juega a no renovar y el Madrid comienza a mirar su traspaso mientras busca un delantero estelar

El Real Madrid ofrece ciento cincuenta millones por Julián Álvarez y el Atlético rechaza la propuesta de su enemigo eterno. De momento, Michael Olise es espiado en el Mundial y entra en el universo blanco como el futbolista deseado por todo el madridismo, empezando por Mbappé. Yan Diomandé se suma al espionaje del club español como la vía menos complicada y menos cara de fichar una figura en plena progresión. Todos son movimientos para potenciar el ataque a lo grande. En paralelo, Vinicius se ha preparado para lucirse en el Mundial, suma cuatro goles y quiere demostrar que se merece el dinero que pide al Real Madrid para renovar.

Son jugadas en el tablero de ajedrez ante la amenaza que esgrime el brasileño: marcharse libre en doce meses y poder negociar con otro equipo desde enero. La vigilancia mundialista que los ojeadores madridistas realizan sobre Olise y Diomandé como grandes opciones ofensivas, espionaje que se extiende a los mediocampistas Bouaddi, Enzo Fernández y Mac Allister, son actuaciones que preparan una respuesta futbolística inmediata por si Vinicius da largas tras el Mundial y no negocia su continuidad con la entidad que le paga.

El número siete ha dicho que hablará después de la Copa del Mundo. En el Real Madrid calibran que no renovará y que volverá a decir que el distanciamiento persiste. En ese escenario, el Real Madrid debe plantearse el traspaso del carioca en agosto.

Todo son ingredientes de una batalla dialéctica y ejecutiva que hasta ahora se ha mantenido con una sonrisa y con la complicidad de ocho años de relación emocional y contractual del jugador con la casa blanca. Ese ambiente empieza a enrarecerse y puede endurecerse, porque hay intereses muy encontrados en una divergencia de posturas que perdura desde el Mundial de Clubes disputado hace once meses. La situación ya no es tan bonita. El Real Madrid ha ayudado descaradamente a Vinicius en todas sus confrontaciones contra el racismo sufridas en nuestra Liga. Inclusive le ha sentado en el palco del Bernabéu para contrarrestar todas esas graves vicisitudes de acoso soportadas en España. Pero todo eso se olvida ahora, porque el dinero manda. Su agente, Frederico Pena, le dice que no renueve y se marche libre en un año con el objetivo de cobrar una prima de fichaje que rondará los 20 millones de euros.

Pedir un imposible sin argumento

Es la insólita prima de fichaje que el brasileño exige al club blanco para renovar el concepto surrealista que enfrenta a las dos partes. Es una extraña petición que se ha inventado el jugador para competir con los emolumentos que Mbappé percibe. El Real Madrid no le piensa pagar una prima de fichaje porque es un empleado de la empresa y no viene de fuera. El brasileño pide esa prima extra, que tiene menos penalización fiscal, como si llegara gratis desde Río de Janeiro. La entidad nunca se la abonará. El brasileño se luce en el Mundial para esgrimir la solicitud de más dinero de una renovación que se encuentra paralizada. No solo estancada, sino con posturas muy lejanas, no ya tanto por el dinero sino por exigir cosas que no poseen base para solicitarlas.

El Real Madrid no admite que le pidan dinero por cuestiones que no existen. Es una visión tan divergente que ciertos profesionales de la entidad piensan que es la forma de mantenerse distante para obtener la carta de libertad en doce meses justos. Empresarialmente el Real Madrid tiene que evitar ese adiós gratuito de una de sus figuras. Y deportivamente debe planificar la llegada de otro gran delantero por dos razones: una, porque los dirigentes meditan el fichaje de una figura estelar como remate de la revolución que continúa en marcha; dos, porque hay que conseguir otro atacante si Vinicius no renueva en agosto y se ataca su traspaso. El número siete no desea una transferencia y pretende aguantar un año para marcharse libre. El Real Madrid trabaja en lo contrario: renovación o adiós este verano.

La postura del Real Madrid es negociar la renovación nada más acabar el Mundial. Pero el brasileño se va de vacaciones. Vinicius volverá a Madrid en la segunda semana de agosto. Su agente y él lo tienen todo bien planificado. Si no firma su continuidad a finales de julio, el club madrileño tendrá que plantearse un traspaso inmediato que Frederico Pena, su agente, quiere impedir a toda costa. La estrategia del representante es que Vini siga en el Real Madrid con Mourinho y presionar a lo largo del curso para obtener un contrato mejor.

Si no hay acuerdo, amenazará con su marcha, carta de libertad en mano, en julio de 2027. El club debe impedir ese extremo. Frederico Pena quiere llegar a ese punto. En este marco, las opciones de Diomandé, Olise y Julián Álvarez tienen un objetivo claro. Son figuras para fichar en todo momento con vistas al presente y al futuro. Y son futbolistas para tomar el testigo si Vinicius se va, sea ahora o dentro de un año.

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