Federico Valverde, del Real Madrid
El Real Madrid sabe que fichar un central, un medio y un galáctico solo será posible con ventas dolorosas
El club ha ingresado 51 millones por Nico Paz, 17 por Víctor Muñoz y ha liberado los salarios de Carvajal, Ceballos y Alaba por valor de 52 millones
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José Mourinho ha dialogado con los futbolistas de la plantilla del Real Madrid para decirles lo que espera de ellos y las decisiones que ha tomado en los casos de descarte. El entrenador ha conseguido ya cuatro contrataciones y ha pedido un central y un centrocampista más. La entidad medita rematar la faena con la estocada de un fichaje estelar en la delantera. Estas tres hipotéticas adquisiciones exigen una desinversión de futbolistas en la plantilla que se encuentra en pleno proceso de maduración.
Rubén Días, por ejemplo, cuesta 75 millones. Bastoni, 80. Schlotterbeck, 50. Mateus Fernándes y Ayyoub Bouaddi valen 90. Enzo Fernández, 125. Erling Haaland, 140. Michael Olise, 200. Diomandé se escapa al PSG por 115. El Real Madrid planifica su plantilla en un trabajo arduo que realizan José Ángel Sánchez y José Mourinho. Necesitan vender para cubrir todos estos objetivos, que son muchos y dispares. El club atiende las peticiones del entrenador y ya ha realizado cuatro contrataciones: Bernardo Silva, Cucurella, Konaté y Dumfries.
El reto es traer otro de esos centrales mencionados con su precio y uno de los mediocampistas citados con su coste. Todos son caros, excepto Schlotterbeck. La cúpula sueña con incorporar de manera extraordinaria una figura en año de Mundial y de éxito electoral. Todos estos deseos exigen vender y rebajar masa salarial. El club trabaja en las dos cosas y el análisis señala que el Real Madrid necesita desprenderse de dos defensas, dos mediocampistas y dos delanteros. Uno de esos centrocampistas puede ser caza mayor. Sería el sacrificio necesario para traer una estrella.
Hay que explicar con pulcritud la idiosincrasia del Real Madrid. Para el club blanco una figura estelar solo es un delantero. Olise o Haaland. Julián Álvarez, sin ser un icono en el valor exacto de la palabra, también cubriría esa plaza. De hecho, Florentino Pérez ofreció 150 millones, que es un precio superior al que hoy cuesta Haaland. Y conseguir caza mayor exige sacrificios. En esa tesitura, Valverde y Tchouaméni entrarían en esa ecuación para pagar una operación de envergadura. Esa hipotética venta se sumaría a otras cinco que son imprescindibles para cuadrar cuentas. Mourinho ha hablado con los futbolistas y les ha dicho a Fran García, Asencio y Camavinga que es mejor el traspaso porque no van a tener sitio.
Carreras también pisaría este sendero si llegara una buena oferta y él la admitiera. Gonzalo y Mastantuono tienen visos de irse, pero Mourinho quiere decidir tranquilamente. El argentino le gusta y Gonzalo es un ariete que puede cubrir sus planes. Estos son los cinco hombres que están en el mercado. Rodrygo, Mendy y Militao se encuentran en proceso de recuperación, ocupan ficha y no pueden ser transferibles. Un sexto traspaso ya sería un titular como el motor uruguayo o el muro francés. Los dos son hombres que el entrenador quiere en su línea media, pero una adquisición de campanillas podría exigir una pérdida relevante. No se puede tener todo.
Nico Paz, ejemplo de un estilo de vender
El fútbol europeo está alucinado con la operación que ha realizado el Real Madrid con Nico Paz. Si dirigentes y representantes destacaron durante la última década la genialidad del club español para realizar traspasos al cincuenta por ciento con derechos de retorno durante varios años, la venta del argentino ha puesto el colofón a un estilo diferente de ver el fútbol. La elección de Nico Paz como el mejor futbolista de la Serie A italiana ha supuesto que el Real Madrid haya transformado esa posesión del cincuenta por ciento en una venta total por un valor de 120 millones. El Como tenía la mitad de los derechos del jugador y ha pagado 51 al Real Madrid, descontando los nueve millones que debía abonar la casa blanca por el regreso del jugador a casa.
La cúpula del club le dijo al Como y a Cesc Fábregas que necesitaba vender al futbolista para atacar otros fichajes y que si tenía que abonar nueve millones para recuperarle no se lo devolvería cedido al Como de Cesc, sino que buscaría un traspaso del jugador, con una cesión con obligación de compra dentro de un año. Cesc pidió al Como que pagaran el traspaso, porque juegan Champions. El Real Madrid ingresa 51 millones. Ha cobrado también 17 por la transferencia de Víctor Muñoz al Liverpool. Y se ha quitado 52 millones de masa salarial con el adiós de Alaba (22 millones), Ceballos (12) y Carvajal (16).
Nico Paz, partido con el Como en la Serie A
El capítulo de pagos supone 55 millones por Cucurella y 20 por Dumfries. La carta de libertad de Bernardo Silva costará 20 millones, a pagar en cuatro temporadas. La libertad de Konaté se acerca a esas cifras y se cubre igualmente en cuatro campañas. Ahora hay que hacer más caja para atacar los otros objetivos. Asencio tiene un valor de mercado de 20 millones y Fran García se acerca a los 25 millones. El lateral manchego está cotizado desde hace tiempo y estudia propuestas de España (el Betis) y de la Premier.
Camavinga posee buen cartel en Inglaterra y puede ser traspasado por 60 millones. Gonzalo se encuentra a la espera de la decisión de Mourinho, pero su traspaso también rondará esa cifra. Mastantuono será cedido. Si el fichaje de una figura exige el adiós de Valverde o Tchouaméni, ya estamos hablando de una venta cumbre de noventa millones de ingresos como mínimo, que serán cien con bonus. Mourinho cuenta con ambos, pero si hay que tomar decisiones fuertes, el PSG espera al uruguayo y lo ha filtrado con todo respeto para que el Real Madrid sepa que si necesita vender a Valverde, cuyo contrato acaba en 2029, ellos están dispuestos.
Tchouaméni interesados en la Premier. Su convenio finaliza dentro de dos años y la entidad ya se plantea su renovación. Otra cuestión es que haya que vender por necesidad de caza mayor. Hay que dejar claro que los dos son hombres que Mourinho tiene en su planteamiento de equipo y solo se marcharían por una cuestión de prioridad superior. Está claro que el portugués desea quedarse con Federico y Aurelien y lo ha dicho.
Sin embargo, hay un dato importante: si llega otro mediocampista, no caben todos como titulares. Ahora mismo, Valverde, Tchouaméni, Bellingham y Bernardo Silva entran justos en el once si Mou juega con dos puntas. Otro hombre de la medular sería un gallo más. Es difícil que un fichaje del Mundial venga para ser suplente. Y ahora mismo Güler ya es carne de banquillo. Ya sabemos que hay muchos partidos, cien rotaciones y todos jugarán en el Real Madrid, pero los hombres que llegan fichados a lo grande desde una Copa del Mundo no vienen para sentarse en el banco.