Fundado en 1910

Kylian Mbappé, durante el derbi madrileño del pasado domingoEuropa Press

Las dudas del Real Madrid con Mbappé: de la polémica de Ceuta a 'pasar' del arbitraje del derbi

Vaya por delante que el Real Madrid tiene muy claro que una de sus grandes estrellas, por no decir su jugador franquicia, se llama Kylian Mbappé. El club blanco llevaba años soñando con tener al delantero de Bondy en sus filas y apostó muy fuerte por su fichaje en el verano de 2024. Ya antes lo había intentando en numerosas ocasiones, pero no fue hasta el 3 de junio de aquel año cuando se convirtió en una realidad.

Por aquel entonces el Real Madrid acababa de conquistar la Decimoquinta Copa de Europa y también la Liga Española. Estaban los merengues atravesando un magnífico momento y con la llegada de Mbappé todo apuntaba a que iban a ser invencibles. Sin embargo, el equipo ha ido cayéndose en las dos temporadas que lleva Kylian con la elástica merengue aunque en Valdebebas están contentos con el rendimiento de su estrella e incluso ha habido contactos para una renovación.

Consideran en el equipo blanco que Mbappé está cumpliendo con goles y que el problema del Real Madrid no es el francés, aunque son conscientes de que parte de la afición lo culpa porque su llegada al equipo coincidió con una caída de la que todavía no se han recuperado. Además, sus constantes lesiones el curso pasado, su mal rendimiento en las eliminatorias de la Champions League y los viajes con su pareja, Ester Expósito, mientras el resto del equipo jugaba cayó muy mal en la hinchada.

Fue el viaje a Italia donde todo saltó por los aires y aunque el club era conocedor de donde estaba Mbappé y le autorizó a irse esos días, lo calificaron de «torpeza». De hecho, restaron hierro al asunto y estaban convencidos de que los pitos que recibió del Bernabéu amainarían más pronto que tarde. Así fue porque esta temporada en los primeros partidos ya no los hubo, pero ahora, cuando regrese la competición tras el parón no son en absoluto descartables.

El Real Madrid no entiende a Mbappé

Ahora bien, al igual que la temporada pasada el Real Madrid comprendió a Mbappé y justificó sus comportamientos, lo de este año genera muchas dudas en Valdebebas. Para empezar, al club merengue no le sentó nada bien lo que hicieron Mbappé, Vinicius y Konaté con la camiseta de «todos somos caballas» que lucieron los jugadores del Real Madrid en Elche. Era un simple mensaje de apoyo a Ceuta, en absoluto una proclama racista o de desprecio a los miles de migrantes que cruzaron de manera ilegal la frontera.

Sin embargo, Mbappé consideró que aquella camiseta podía vincularlo a una determinada posición política y prefirió mantenerse al margen. El Real Madrid respetó su decisión personal porque entraba en la libertad individual de cada futbolista, pero aun así llamó la atención porque se trataba de una iniciativa asumida institucionalmente por el club. Es más, el gesto de Mbappé, Vinicius y Konaté le montó un incendio innecesario al club blanco.

Mbappé y Vinicius, ocultando la camiseta de apoyo a CeutaAFP

Peor ha sentado en el Real Madrid la decisión de Mbappé de ir por su cuenta tras la polémica del derbi madrileño. Mientras que el Real Madrid como club ha marcado una línea para tener una posición durísima contra los árbitros, Kylian ha pasado del tema y aseguró que «existieron errores» pero que los «árbitros son humanos» y que por ello no quiere entrar en dicho asunto.

Son palabras que han caído como un jarro de agua fría en Valdebebas porque el delantero galo se ha desmarcado por completo de la línea del club. Y es que, por mucho que el Real Madrid defienda que Mbappé debe ganar el Balón de Oro, consideran que está demasiado centrado en ese asunto y de ahí que mida cada palabra que dice y cada gesto que hace. Ahora bien, el Real Madrid ha tomado nota porque no hay nada ni nadie por encima del club.