Los jugadores del Barcelona hacen una piña antes del clásico
La conjura secreta del Barça: la comida del vestuario para evitar la temida crisis
El conjunto azulgrana recibió un doble mazazo la semana pasada y ahora quiere remediarlo volviendo a la senda de la victoria
El jugador del Real Madrid que Inglaterra presiona para llevarse en enero
Momento complicado el que atraviesa el FC Barcelona y las dudas se han instalado en Can Barça por mucho que en la Ciudad Deportiva Joan Gamper se evite hablar de «crisis». Es una palabra vetada estos días porque el club azulgrana prefiere destacar que hasta antes de medirse al Paris Saint-Germain contaban sus partidos por victorias. Es decir, 11 triunfos seguidos que hacían al Barcelona pensar que podía ganar todos los títulos.
Ahora bien, la realidad es que no es la derrota ante el PSG la que ha generado desánimo en la Ciudad Condal. De hecho el equipo azulgrana abandonó el Parque de los Príncipes con un 4-2 en contra, pero con muy buenas sensaciones. «Hemos demostrado que podemos ganar a cualquier equipo», dijeron para encarar el partido frente al Real Madrid con la máxima motivación. Y es que ese es el duelo que de verdad ha dolido al Barcelona perder.
Había un convencimiento pleno en el Barça sobre la victoria ante el Real Madrid para meter una distancia de nueve puntos y dejar el campeonato de la regularidad casi sentenciado. Es más, el debate que había era sobre por cuantos goles iba a ganar el conjunto culé a su eterno rival. Tanto se habló de eso que la soberbia se les volvió en contra y el conjunto merengue, cuando se le daba por muerto, sorprendió y ganó con un plan magistral de José Mourinho.
Es una derrota de la que han salido tocados tanto Hansi Flick como varios jugadores. Hablamos de Cubarsí, Gerard Martín, Rodri Hernández o Lamine Yamal. Futbolistas que no estuvieron a la altura de lo que se esperaba de ellos, pero que ahora han dado un paso adelante para unir al vestuario y espantar la temida crisis. Hay quien ya la menciona dentro de la Ciudad Deportiva Joan Gamper, pero la versión oficial es que han sido dos derrotas y nada más.
La comida de conjura
Los capitanes del FC Barcelona, con Raphinha Dias a la cabeza y con Rodri Hernández –un recién llegado que ejerce ya de peso pesado– decidieron juntarse para una barbacoa con la que hacer piña y preparar el partido frente al Deportivo Alavés. El partido, que será en el Camp Nou, parece darse ante un rival idóneo, pues los babazorros llevan semanas sin conocer la victoria y están llenos de dudas, así que pueden pagar los platos rotos culés.
Fue una barbacoa que duró alrededor de hora y media, con los jugadores tomando la palabra y Hansi Flick, que estuvo presente, en un segundo plano. La idea partió de los capitanes y por ello fueron los grandes protagonistas, con la idea de que fuese una conversación natural, sin reproches y buscando la manera de construir un equipo que no falle en las grandes citas. «Esto debe ser un punto de inflexión», resumen.
Y es que ahora el Barcelona, tras el duelo ante el Alavés, tiene otra semana clave antes del parón. Primero en Champions League frente al Aston Villa y después en Liga viaje al Metropolitano para medir fuerzas con el Atlético de Madrid. Será en ese partido, ante los rojiblancos, donde se decida quién se marcha líder al parón y si la conjura culé ha servido de algo. Fallar en otro partido clave no es admisible y ahí sí que sí se hablaría de la temida «crisis».