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Lamine Yamal se encara con la grada y lanza un beso a los aficionados del Brujas

Lamine Yamal se encara con la grada y lanza un beso a los aficionados del BrujasMovistar

Lamine Yamal se encara con la grada y lanza un beso a los aficionados del Brujas: «Si me pitan es porque hago bien mi trabajo»

Lamien Yamal está en el foco de todo, tanto para lo bueno como para lo malo. El partido de hoy volvió a ser una muestra de que es capaz de ser el mejor futbolista del partido, pero también una persona con poca deportividad y educción. En un partido muy gris del FC Barcelona contra el Brujas, el extremo español tuvo que tirar del carro para evitar lo que hubiese sido una sonrojante derrota en Bélgica, que habría supuesto complicarse la vida en la Champions League.

El Barça mostró una fragilidad defensiva de un equipo impropio de este nivel. Y ya son ocho partidos consecutivos encajando gol, y esta vez por partida triple. 3-3, y dando gracias, cada ataque del Brujas era un «uy» de la grada. «Encajando tres goles es muy difícil ganar partidos», definió a la perfección De Jong tras finalizar el choque.

Tuvo que ser un Lamine Yamal, que volvió a sacar su mejor versión, después de los rumores de que estaba triste y lesionado, quien marcase el empate a dos. Un golazo 'marca de la casa' después de irse de arios defensores, hacer una pared con Fermín, y definir de manera sutil para batir al guardameta. El Brujas se volvió a adelantar, pero Yamal no estaba dispuesto a perder el partido, y volvió a ser el protagonista del empate a tres tras un centro al área que tocó ligeramente en un defensor y acabó metiéndose por la escuadra.

El español no paró de recibir pitos por parte de la grada local. Cada vez que tocaba el balón, daba un pase, o fallaba una ocasión. Intentaron sacar del partido a Lamine. El ambiente se fue calentando a medida que pasaban los minutos, hasta que el árbitro hizo sonar el silbato. Ahí se pudo ver, según han captado las cámaras de Movistar +, a Lamine girándose hacia la grada, y encarándose con ellos al mismo tiempo que les lanzaba un beso.

Al final del partido, le preguntaron a Lamien Yamal por esos constantes pintos: «Si lo hacen es porque saben que hago bien mi trabajo. Poco a poco se han ido los silbidos y eso quiere decir que he hecho bien mi trabajo».

También le preguntaron por su rendimiento en los últimos partidos, y si la lesión es lo que le estaba afectado: «Me siento muy bien, muy tranquilo. Intento no leer lo que se dice de mí. Se ha hablado mucho de mi pubalgia, de que estaba triste. Y eran todo mentiras. Estaba muy feliz, intentando trabajar para estar a este nivel, que es cómo mejor me siento y mejor me lo paso», ha sentenciado.

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