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Los jugadores del Real Madrid durante un entrenamiento

Los jugadores del Real Madrid durante un entrenamientoEFE

El Real Madrid ignora los raros movimientos del Benfica para esquivar la trampa de Mourinho

Hay un ambiente extraño de cara al partido de vuelta de los play-offs de acceso a octavos de final de la Champions League que medirá a Real Madrid y Benfica en el Santiago Bernabéu. Los blancos parten con ventaja después de ganar 0-1 en Da Luz con gol de Vinicius, fue un partido más que correcto de los hombre de Álvaro Arbeloa, pero lo cierto es que en el post de fútbol se habló muy poco.

Todo quedó empañado por los presuntos insultos racistas de Gianluca Prestianni al jugador brasileño, pero no se han podido probar aunque la UEFA, de forma provisional, ha optado por suspender al futbolista argentino hasta que logre esclarecer los hechos. Y es que el taparse la boca con la camiseta fue bastante significativo, por lo que todo hace indicar que el joven de Ciudadela no le dijo nada bueno a Vinicius, que se marchó enfurecido a comentárselo al árbitro François Letexier.

Desde ese momento, que sucedió alrededor del minuto 60, no se vio fútbol en Lisboa y la media hora restante estuvo cargada de tensión. No obstante, lo tenso de verdad llegó después, con el Real Madrid denunciando ante la UEFA los presuntos insultos racistas, el Benfica contraatacando con otra denuncia por presunta agresión de Fede Valverde –ya ha sido archivada– y emitiendo un comunicado en el que negaba los insultos de su futbolista.

A todo esto se sumó la expulsión de José Mourinho durante el partido y unas polémicas declaraciones en la rueda de prensa posterior. Es decir, mucho, muchísimo ruido que ha seguido durante toda la semana y con el que el partido de vuelta y todo lo que está en juego, que es el pase a octavos de la Champions, ha pasado a un segundo plano. Todo lo que se está hablando es extradeportivo y en ese terreno el técnico portugués se maneja a la perfección.

Mourinho juega al despiste

Fiel a su estilo, Mourinho ha cargado mucha presión sobre sus hombros para que sus futbolistas se aíslen del ruido mediático. Eso sí, todos los focos apuntan a Prestianni, que no podrá jugar en el Bernabéu pero ha viajado a Madrid mientras el club lisboeta «toma nota» sobre una suspensión provisional que se ha hecho sin pruebas y que ha enfurecido a 'Las Águilas'. De hecho, no tiran la toalla en su intento porque pueda jugar el duelo y hasta han solicitado una reunión de urgencia con la UEFA.

Mientras tanto, Mourinho sigue sin aclarar si estará o no en el Santiago Bernabéu. El luso primero anunció que no iba a dar ni la rueda de prensa previa ni la posterior al partido, luego pareció cambiar de opinión, pero finalmente se reafirmó en su idea inicial y las conferencias las dará Joao Tralhao, su segundo. Esto genera más misterio sobre 'Mou', que no se sabe si verá el partido en la casa blanca o se quedará en el hotel y lo cierto es que todo forma parte de un juego para tratar de distraer con estos temas a los jugadores merengues.

José Mourinho, en un partido en el Estadio Da Luz

José Mourinho, en un partido en el Estadio Da LuzEFE

Son conscientes en el Real Madrid de todo esto y por ello se trabaja con los jugadores para que piensen únicamente en el partido, que es lo verdaderamente importante. No hay tiempo para hablar sobre Mourinho y Prestianni, que están acaparando todo el protagonismo en la previa, pero la realidad es que ni el uno ni el otro tendrán protagonismo en el duelo. Por eso la clave es lo que pase en el verde y el Madrid tienen la obligación de demostrar su superioridad y estar en octavos. No pueden fallar y para evitarlo deben centrarse en lo que suceda a partir de las 21:00 horas del este miércoles 25 de febrero cuando eche a rodar el balón.

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